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Capitulo 29: El Plan. Primer Acto, Ryuji.

  Una vez todos estuvieron fuera del almacén Ryuji se puso con Maki.

  —Se?orita Maki.

  —?Si?

  —Iré a la Academia a hablar con Aria.

  —?Ahora?

  —Si, pese a que acaba de terminar el torneo tengo fe de que ella aún estará allí.

  —De acuerdo—Maki miró por las ventanas—, está atardeciendo. Confío en que no harás nada estúpido.

  —Exacto, no soy tú.—Ryuji sonrió de manera burlona.

  —Haré cómo qué no escuché eso último—sonrió con leve molestia—. Pero hablo enserio—Maki puso una mano sobre el hombro de Ryuji—, no hagas nada estúpido.

  —Descuida—Ryuji sonrió—, no lo haré.

  —Bien, me quedaré en tu habitación esta noche—le dijo Miir a Flare tras salir del almacén—. Aprovechemos para planear lo nuestro.

  —De acuerdo, sube que yo iré luego, tercera habitación a la izquierda tras subir la escalera.—dijo Flare mientras Miir subía las escaleras.

  —Va.—respondió Miir.

  La conversación entre Miir y Flare interrumpió a Maki y Ryuji quienes se quedaron mirando a Flare.

  —?Qué?—preguntó Flare con un rostro confundido.

  —Pfff—Ryuji se tapó la boca para evitar reír—, nada... Es solo que ella parece tu jefa.

  —Tengo que ser respetuosa con ella—dijo Flare encogiéndose de hombros—. Nos vemos luego.

  —Nos vemos luego—se despidió Maki mientras Flare subía las escaleras—. Bien, Ryuji has lo tuyo.—sonrió Maki.

  —Eso haré.—con una sonrisa segura de sí mismo Ryuji salió de la posada.

  Luego de salir Ryuji caminó rumbo a la Academia, en su camino se quedó repasando el plan para sí mismo.

  Hablar con Aria y tratar de conseguir algo de información, quizá no logre conseguir nada útil pero no perdía nada por intentarlo.

  Caminando por las blancas calles de la ciudadela Ryuji volteó a ver el atardecer del cielo, esperando que Aria aún se encontrase en la Academia.

  Los minutos pasaron y Ryuji finalmente llegó a la Academia, las puertas aún estaban abiertas y él decidió entrar. Casi cómo si caminase de manera automática, Ryuji recorrió los pasillos y llegó al despacho de la directora con facilidad.

  Golpeando la puerta, Ryuji esperó que alguien hablase.

  —?Si?—se escuchó la voz de Aria desde dentro— ?Quién es?

  —Soy yo, Ryuji.

  Tras las palabras de Ryuji solo hubo silencio.

  Unos segundos después la puerta se abrió.

  —?Qué haces aquí?—preguntó Aria con cierto desdén.

  —?Vine en mal momento?

  —No, pero eso no responde mi pregunta.

  —Supongo que viste mi pelea...

  —Si.

  —?Perdón!—exclamó Ryuji mientras bajaba la cabeza en se?al de disculpas.

  —?Y ahora por qué pides perdón?

  —Pese a todo lo que has hecho por mi, todo lo que me has ense?ado y todo el tiempo que me brindaste... Incluso me acompa?aste a Al'Midas para comprar lo que fuese necesario... Aún así perdí y ni siquiera fue contra Maki.

  Aria miró a Ryuji quién aún estaba con la cabeza gacha.

  —Ah...—suspiró con resignación— Ven, pasa—dijo Aria con cierto cansancio—. Cierra la puerta.

  —?Si!—afirmó Ryuji mientras se recomponía y entraba al despacho.

  —?Y bien?—preguntó Aria mientras se sentaba— ?Qué quieres?

  —Necesito tu ayuda.

  —?Estarás de broma verdad?—preguntó Aria con una risa déspota.

  —No, de verdad necesito tu ayuda.

  —Creo que ya te eh ayudado lo suficiente—respondió con cierto enojo—. No olvides que el hecho de ense?arte de manera particular fue algo especial, no todo el mundo recibe ense?anza especial de parte de la directora de la Academia.

  —Lo sé muy bien.

  —No creo que "lo sepas muy bien" si estás aquí buscando mi ayuda de nuevo.

  —Es que no quisiera abusar de tu confianza.

  —Pues ya lo haces.

  —No, no lo entiendes.—intentó explicarse Ryuji.

  —? Qué "no lo entiendo"?—la voz de Aria empezó a sonar más agresiva— ?A que te refieres con qué "no lo entiendo"?—Aria se levantó de si silla y poco a poco se fue acercando a Ryuji— Recuerda esto muy bien Ryuji, yo sigo siendo la directora de la Academia así que no veo correcto que me tutees de esa manera—cuándo Aria estuvo lo suficientemente cerca de Ryuji, él empezó a jadear suavemente—. Te ayudé porque me parecía lo correcto, y creo haber mencionado que mi ayuda sólo sería hasta el día del torneo—el rostro de Aria empezó a sonrojarse mientras más alto era el tono de enfado en su voz—. Todo lo que ocurriese fuera de ese marco de tiempo ya no sería parte de nuestro trato—el rostro de Ryuji también se había estado sonrojando desde hace un rato—, ?Entiendes?

  Ryuji tenía la mirada perdida, sus pensamientos eran erráticos y su mente no funcionaba con normalidad.

  —S-si...—respondió Ryuji a duras penas.

  —?"S-si" qué?—preguntó Aria mientras más se acercaba a Ryuji, estando cara a cara.

  —S-si entiendo lo que quieres decir.—Ryuji empezó a mover las piernas de manera nerviosa.

  —?De verdad lo entiendes?—preguntó Aria mientras su rostro y el de Ryuji ya estaban a unos pocos centímetros de distancia.

  El ambiente desde hace rato que se había puesto extra?o, a partir del momento en que Ryuji había llamado a la puerta y nadie respondió hasta que Aria abrió la puerta.

  Ryuji en su estado de trance intentó con todas sus fuerzas en pensar que es lo que estaba pasando, la Aria que ahora estaba tan cerca de él era muy distinta a la Aria que él había conocido durante esta última semana.

  Con su mente ida, Ryuji observó a Aria quién tenía el rostro rojo y jadeaba. El aroma que Aria emanaba de su piel era dulce y cómo una toxina fue recorriendo todo el cuerpo de Ryuji.

  Aria se acomodó encima de Ryuji, rodeándolo con sus brazos pero aún manteniendo su mirada fija en sus ojos mientras ambos jadeaban y suspiraban con pesadez.

  Ryuji pudo observar cómo de la boca de Aria fluía un poco de saliva desde su lengua, esa saliva a los ojos de Ryuji parecía el mayor manjar jamás visto. De manera inconsciente Ryuji llevó sus manos a la cintura de Aria y pudo sentir cómo la peque?a cintura de Aria poco a poco crecía junto con su peso.

  Aún mirándose fijamente, Ryuji pudo notar cómo el cabello de Aria empezaba a crecer con lentitud y cómo su rostro de ni?a iba tornándose en un rostro más maduro.

  Aria empezó a acariciar el rostro de Ryuji con una mano mientras que con la otra iba bajando desde sus pectorales hasta sus abdominales y luego de nuevo a su pecho.

  El tóxico, dulce y embriagante aroma de Aria desvaneció cualquier signo de raciocinio de la mente de Ryuji.

  Ante él ya no había una persona con aspecto de ni?a sino que se encontraba una mujer con un cuerpo perfectamente proporcionado: cabello largo, ondulado y sedoso; piel suave y ligeramente bronceada; labios carnosos y una mirada seductora que penetraba los ojos de Ryuji cómo si de una lanza se tratase; caderas anchas y cintura esbelta; pechos del tama?o perfecto para no parecer anormalmente grandes ni peque?os.

  —Ryuji...—suspiró Aria embriagada de deseo.

  —Aria...—suspiró Ryuji extasiado.

  Aria mordió el cuello de Ryuji con suavidad tras lo cual empezó a lamerlo con ternura y lentitud.

  Ryuji empezó a acariciar la cintura de Aria mientras que inhalaba con fuerza su aroma.

  Aria se detuvo un momento de lamer el cuello de Ryuji y al apartar su boca una línea de saliva surgía de su lengua.

  Ryuji la miró, Aria abrió un poco más su boca y sacó la lengua con una sonrisa provocativa. Ryuji, al no poder aguantar más, la besó apasionadamente mientras la sujetaba con ambos brazos. Aria extendió sus grandes alas negras y los envolvió a ambos en ellas.

  La oscuridad en las que ambos se hallaban resultaba íntima y excitante, los dos sentían el calor del otro, sus ropas poco a poco fueron desprendiéndose de sus cuerpos. En la oscuridad Ryuji solo pudo vislumbrar el rosado de los ojos de Aria, los cuales brillaban cómo si fueran las únicas estrellas del firmamento.

  Aria los desenvolvió a ambos apartando sus alas, los dos estaban completamente desnudos. Ryuji por un momento miró de reojo las ventanas detrás del escritorio de Aria y la puerta a sus espaldas. Aria al darse cuenta, con un mero movimiento de sus manos selló la puerta con hielo y bajó las cortinas de las ventanas con viento.

  —?Así está mejor, cari?o?—preguntó Aria con un suave, maduro y provocativo tono de voz mientras se recostaba sobre su escritorio.

  —No podría pedir nada mejor.—sonrió Ryuji con placer mientras empezaba a lamer la punta de los pezones de Aria.

  Con tenues gemidos Aria acariciaba el cabello de Ryuji mientras sonreía de placer.

  Ryuji fue bajando, lamiendo el abdomen de Aria, pero cuándo intentó bajar más Aria lo detuvo.

  —Eso no hace falta—sonrió Aria mientras miraba a Ryuji—, ya estoy lista desde hace un rato.

  Ryuji se acercó a su rostro y la beso su suavidad mientras que ponía su ya erecto pene sobre el vientre de Aria, mostrando que tan profundo entraría.

  Aria lo miró babeando mientras abría sus piernas y con una gran flexibilidad llevó sus rodillas hacía detrás de su cabeza, logrando así dar una vista de su empapada vagina y resaltando el tama?o de sus pechos debido a la presión de sus piernas.

  —Sírvete.—exclamó Aria con un rostro lleno de éxtasis.

  Ryuji embistió con fuerza momento el cual Aria dio un fuerte y agudo gemido, todo el pene de Ryuji había sido metido de golpe y Aria estaba babeando mientras su cuerpo se contraía violentamente. Ryuji continuó embistiendo de manera repetida mientras que Aria gemía sin parar, los gemidos de Aria eran cómo una hermosa melodía para los oídos de Ryuji quién seguía embistiendo con cada vez más fuerte y agresividad.

  El escritorio de Aria estaba empapado por completo y ella sonreía con una expresión de extremo placer dibujada en su rostro.

  Ryuji empezó a moverse con mayor velocidad al mismo tiempo que jadeaba con fuerza, Ryuji estando a punto de acabar trató de sacar su pene de dentro de Aria.

  —Oh no—expresó Aria mientras enrollaba a Ryuji con sus piernas—, lo soltarás dentro. Todo.—le susurró Aria al oído.

  Ryuji lleno de euforia abrazó a Aria y ella se aferró aún más a él, ambos estaban presionando sus caderas entre sí y con fuertes espasmos Ryuji soltó todo su esperma dentro de Aria mientras ella gemía de placer y clavaba sus u?as en la espalda de Ryuji.

  Durante unos momentos se mantuvieron conectados, sintiendo el calor del otro. Ryuji y Aria se miraron a los ojos y se besaban con pasión.

  Al retirar su pene, Ryuji notó cómo su esperma fluía desde el interior de Aria hacía afuera.

  —No mires tanto.—dijo Aria con un tono burlón.

  Ryuji apartó la mirada y agotado se sentó nuevamente en la silla. Aria se apartó de su escritorio y se sentó sobre el regazo de Ryuji, reposando su cabeza sobre su hombro.

  —?Qué es lo que pasó?—preguntó Ryuji aún atónito y con el rostro sonrojado.

  —Jeje, ?es tu primera vez?—rio Aria con picardía.

  —No, pero aún así fue muy intenso... Casi no siento las piernas.

  —Es por mi culpa—mencionó Aria antes de besarlo—. Usé el Charm sin darme cuenta.

  —Vaya...—Ryuji tenía la mirada perdida.

  —?Acaso no fue de tu agrado?

  —Al contrario... Fue increíble...

  —Me alegro...

  Ambos estuvieron un momento en silencio mientras recuperaban el aliento.

  Ryuji, ahora sin la influencia del Charm, podía pensar con mayor claridad y vio a Aria quién estaba en su forma adulta.

  Aria notó su mirada y simplemente sonrío con calidez.

  Ryuji por su lado le dio un peque?o beso en la mejilla.

  —?Solo en la mejilla?—la voz de Aria tenía un tono seductor.

  —Solo en la mejilla, no quisiera que perdiésemos la cabeza de nuevo.

  —Entiendo—Aria se levantó y moviendo sus dedos hizo que su ropa, que estaba en el suelo, volviese a ella—. Bien, ahora podemos hablar—ahora Aria estaba nuevamente vestida—. Deberías vestirte también.—dijo con una sonrisa.

  —S-si.—respondió Ryuji con torpeza.

  Tras volver a ponerse su ropa Ryuji se sentó frente a Aria.

  —?Y bien? Tendrás distintas preguntas, hazlas.

  —Si, bueno, primero quiero saber que es lo que acaba de ocurrir.—Ryuji estaba algo sonrojado.

  —?No eres muy bueno con las mujeres no?

  —Bueno...

  —Ja, está bien. Digamos que me agradas mucho.

  —?Solo te "agrado"?

  —Bueeeeno, es más que 'solo' agradar. No hago algo cómo esto con cualquiera ?Sabes?

  —Si, lo sé, recuerdo nuestras conversaciones. Pero aún así, me sorprendió el cómo actuabas antes y después de hacerlo.

  —Ah sobre eso... Bueno, ya sabes... Soy una súcubo pero hace décadas que no estoy con ningún hombre ni tampoco tengo descendencia, así que debo de 'ocuparme' de mis asuntos ?Sabes lo que quiero decir?

  —Oh... Ya, creo que lo entiendo.

  —Y bueno... Llegaste justo en un mal momento.—Aria río.

  —Perdón por eso.

  —No hay nada de lo que disculparse Ryuji—Aria poco a poco iba volviendo a su forma de ni?a—. Ahora si, ?Qué necesitas?

  —Bien... Esto da para largo.

  —Venga cuéntamelo todo, después de lo que hicimos aquí no deberías tener vergüenza de nada.

  —Estás en lo cierto... Bueno, escucha con atención.

  Ryuji empezó a relatar sus vivencias con Maki, durante su relato Ryuji omitió algunas cosas cómo la marca de Maki o que Miir fuese Titania.

  Mientras Ryuji contaba, Aria lo escuchaba con particular atención y analizaba palabra a palabra todo lo que él decía.

  Habían algunas cosas que la sorprendieron cómo la posibilidad de que Yang usase brujería o incluso más que eso... El hecho de que hubiera una DragonBorne en la Ciudadela emparentada con Bahamut, siendo su hija ni más ni menos. Pese a todo Aria siguió escuchando.

  Cuando Ryuji terminó de relatar todo fue Aria quién hizo la primer pregunta.

  —Esto que me estas contando... ?Está relacionado con el Eclipse de hace veintidós a?os?

  —?Eh?—Ryuji se hallaba sorprendido— ?Cómo lo sabes? Ni siquiera mencioné nada relacionado con ello.

  —En realidad me resultaba extra?o... Un Oni cómo Aragi vive leyendo libros en la biblioteca, buscando algo... Tu amiga Maki, la hija de Aragi, tiene un extra?o aura a su alrededor... Y ahora me entero de que la hija de Bahamut está aquí y está relacionada con ustedes de alguna u otra manera... La edad de Maki y el tiempo que Aragi lleva fuera de su tribu buscando algo con tanta determinación, no puede ser una mera coincidencia.

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  —B-Bueno... yo...

  —Ryuji—la voz de Aria era imponente—. Cuéntame la verdad, yo también soy una Daemon y aquel eclipse también me afectó y no es algo bonito de recordar...

  —?Lo dices de verdad?

  —Si. Lo digo de verdad.

  Ryuji se quedó pensando un momento, y tras mirar el serio rostro de Aria empezó a narrar nuevamente la historia, esta vez sin dejar nada sobre el tintero.

  En cuanto más contaba Ryuji sobre su situación, Aria mantenía un rostro de sorpresa durante todo el relato.

  Ryuji le contó sobre la marca de Maki, y sobre Titania.

  —E-espera... ?Acabas de decir "Titania"?

  —Si.

  —?La Reina de las Hadas está aquí?

  —Si.

  —Maldición... Esto es serio.—dijo Aria mientras se recostaba en su silla.

  —?Sabes algo que pueda servirnos? Cualquier cosa sería de ayuda.

  —Lo sé, lo sé, solo déjame procesar lo que me acabas de contar.

  —De acuerdo.

  Los minutos pasaron mientras Aria se quedaba pensando.

  Se paró de su silla y comenzó a caminar inquieta.

  —Si... Creo que tengo algo que podría ayudar...

  —?De verdad?

  —Dije "creo".

  —Eso es mejor que nada. Lo agradezco.

  —Aún no me agradezcas, solo acompá?ame.—Aria comenzó a caminar fuera del despacho.

  —Bien, ?Pero que haremos con eso?—dijo Ryuji se?alando el desorden que hicieron en el despacho.

  —Ya sé.—Aria movió la mano y dentro del despacho surgió magia de agua y viento, limpiando y acomodando todo el desorden.

  —Que práctico.

  —Lo sé.—afirmó Aria con cierto orgullo en su tono de voz.

  Tras salir del despacho, Ryuji seguía a Aria hasta fuera de la Academia.

  —?A dónde iremos?

  —A mi casa.

  —?Y está bien que dejemos la Academia así cómo así?

  —Si, no habrá problemas gracias al Torneo. Sólo sígueme.

  Ambos siguieron caminando durante unos cuantos minutos hasta llegar a una peque?a casa un tanto apartada del resto de la Ciudadela, aquella casa daba la sensación de ser antigua y eso le daba su encanto.

  —Parece una casa antigua.—mencionó Ryuji.

  —Prefiero el término "Retro"—corrigió Aria mientras ingresaba a su residencia—. Venga pasa.

  —Voy.

  Al ingresar Ryuji notó lo bien conservaba que estaba la casa, ni una pizca de suciedad. Muebles de un estilo antiguo adornaban las salas.

  —No digas nada indiscreto, se?orito descortés.

  —No iba a decir nada malo, en realidad me parece bonita casa.

  —?D-de verdad?—la tímida voz de Aria denotaba cierta sorpresa y halago.

  —Si, tiene cierto parecido a cómo están adornadas nuestras casas en la tribu, así que me da cierto aire de calma y conformidad.—sonrió Ryuji.

  —Ya veo... Puede que quizá te acostumbres a verla.—dijo Aria entre risitas.

  —?A que te refieres?

  —A nada—sonrió Aria—. Bien, ya casi estamos.

  —?Qué es lo que querías mostrarme?

  —Está aquí—Aria abrió una puerta que daba a una habitación decorada con una cama, muebles y sabanas blancas, sobre la cama habían unos pocos peluches y a su lado un espejo un tanto grande—. Es mi habitación y no quiero ninguna palabra sobre que parece una habitación infantil o algo parecido.

  —Descuida no lo haré, de hecho hasta me parece bonito.

  —?Bromeas cierto?

  —No, tener una habitación así contrasta de cierta manera con tu forma de ser tan formal. Me gusta.

  Aria se había quedado sin palabras y estaba algo sonrojada debido a las palabras de Ryuji, quién se quedó mirando la habitación.

  —B-bien—dijo Aria—. Dejando de lado mi habitación... Esto es lo que quería mostrarte.—Aria se agachó y estiró la mano debajo de su cama, tras lo cual sonó un peque?o chasquido y una peque?a compuerta se abrió a un lado del espejo en la habitación.

  —?Qué es eso?

  —Una peque?a sala secreta por así decirlo.

  —Esa compuerta es muy peque?a para mí.

  —No es para ti, es para mí—afirmó Aria mientras bajaba—. Tú espérame aquí.

  —Eso haré.

  Aria se desvaneció tras ingresar por la compuerta, Ryuji se había quedado solo.

  Aprovechando la situación empezó a ver los distintos peluches sobre la cama, también miró sobre los muebles dónde había ropa de Aria. Algunas de las cuales eran algo eróticas.

  Avergonzado giró la cabeza para evitar tener malos pensamientos y al hacerlo vio un peque?o recuadro, en dónde había una foto. En ella estaba Aria en su forma adulta y un Oni, Ryuji se hallaba sorprendido, si bien Aria ya le había comentado que una vez se enamoró de un Oni, no esperaba ver con sus propios ojos evidencia de ello. Ryuji tomó el cuadro y la vio con más detenimiento... Aquel Oni en la foto se parecía a él, misma altura, mismo cabello largo y misma mirada de torpeza.

  —No me digas qué...—se susurró Ryuji para sí mismo.

  —?Qué haces?

  —??Huh!?—Ryuji entró en pánico durante un momento y volteó a ver de quién era la voz.

  —?Cotilleando cosas ajenas?—era Aria quién en sus manos tenía una peque?a caja.

  —Perdón... No fue mi intención...

  —Descuida no pasa nada—Aria vio lo que Ryuji tenía en sus manos—. Oh, era eso.

  —Perdona—Ryuji puso la foto en su lugar—. ?Qué es esa caja?

  —?Esto? Es lo quería mostrarte.—Aria abrió la caja.

  —?Qué es?—Ryuji se acercó a ver que había dentro de la caja.

  —Míralo tú mismo.

  Dentro de la caja había un peque?o trozo de un Cristal verde que aún emanaba algo de energía. El cristal era del tama?o de un dedo de largo.

  —E-esto es...

  —Un fragmento del núcleo del viento.

  —?C-cómo es que lo tienes?

  —Hace a?os que lo tengo en mi poder. Pero nunca lo toqué, si lo hiciera habría una gran posibilidad de que yo muriese por la cantidad de poder mágico que aún guarda.

  —?Incluso en este peque?o tama?o?

  —Si. No hay que subestimar el poder que esto posee.

  —?Cómo obtuviste algo así?

  —Eso... Quisiera mantenerlo en secreto.

  —Yo fui sincero contigo. ?Tú no lo serás conmigo?

  —Decir eso es trampa.—Aria desvió la mirada.

  —Pero es la verdad.—dijo Ryuji mientras tomaba el rostro de Aria y con gentileza lo giraba en su dirección.

  —H-hace a?os, muchos a?os... Estuve involucrada con gente desagradable... Fue entonces cuándo conocí a aquel Oni, el de la fotografía—dijo Aria mientras se?alaba con la cabeza la fotografía—. Fue gracias a él que pude separarme de aquel grupo y durante un corto periodo de tiempo estuvimos juntos, viajando, hasta que tuvimos que tomar caminos separados...—Aria se sentó en la cama mientras narraba.

  —?Cómo se relaciona todo?—Ryuji se sentó a su lado.

  —Cuando nos separamos, él volvió a su tribu y yo decidí continuar nuestro viaje sola. Nuestro objetivo era ayudar a aquellos con problemas similares a los que yo sufría por aquel entonces, en esa época cometí muchos errores pero también muchos aciertos. éste fragmento de cristal es la prueba de ello, se lo arrebaté a un criminal muy buscado al mismo tiempo que acabé con él.

  —Suena a algo digno de un relato de aventuras.

  —En mi caso sería una aventura trágica—río Aria desganada—. Tras lo cual, debido a que me había labrado de un nombre y cierta reputación, me concedieron el honor de ser directora de la Academia.

  —Casi parece demasiado bueno cómo para ser verdad.

  —Lo mismo pensé, hasta que me dí cuenta del por qué.

  —?Ocurrió algo?

  —No me dieron el título de Directora cómo una recompensa, lo hicieron para mantenerme vigilada. Al fin de cuentas soy alguien con mucho poder, sin contar el hecho de ser una Súcubo.

  —?No podrías simplemente huir? Quizá ir en contra de ellos.

  —No.

  —?Por qué?

  —Por dos razones: uno, no tengo motivos para hacerlo. Dentro de lo que cabe vivo una vida tranquila y sin preocupaciones, atrás quedó mi época cómo buscavidas. Al menos hasta ahora claro.—dijo Aria mientras miraba la caja.

  —?Y el segundo motivo?

  —El segundo motivo es el más importante, y es qué quienes me observan son los del Consejo.

  —?El Consejo?—preguntó Ryuji sorprendido.

  —Así es, por eso me sorprendió tanto que tu amiga sea hija del rey dragón. E incluso la Reina de las Hadas está involucrada...

  —Si... yo también me sorprendí...—Ryuji miró al rededor.

  —?Buscas algo?

  —No, solo pensaba que este lugar es relajante. Me quita un poco las preocupaciones el estar aquí.

  —A mi me pasa lo mismo—dijo Aria mientras apoyaba su cabeza sobre el hombro de Ryuji—. ?Crees que algo malo pasará?

  —No lo sé con certeza, pero lo que si se es que si no hacemos algo nos arrepentiremos luego.—Ryuji acarició la cabeza de Aria.

  —Ten.—Aria le entregó la caja a Ryuji.

  —Gracias Aria, en verdad lo agradezco.

  —No hace falta ser tan formal ahora.—Aria sonrió.

  —Supongo que deberé irme.—dijo Ryuji algo decaído mientras sostenía la caja en su regazo.

  —Supongo...—Aria también tenía un tono decaído. Por un momento ninguno de los dos dijo nada.

  —?Sabes?—fue Ryuji quién rompió el hielo.

  —?Hum?

  —?No crees que es un poco tarde para salir ahora?—Ryuji se?aló la ventana de la habitación, fuera ya era de noche— Sería malo dejar a un pobre muchacho cómo yo por las calles a esta hora, ?Verdad?

  —Oh...—Aria se levantó de la cama— Así que el 'Se?orito Descortés' también puede ser un 'Se?orito Pícaro'—dijo Aria entre risas mientras salía de la habitación.

  —?A dónde vas?

  —A preparar la cena—respondió Aria con una sonrisa—, avisa a tu amiga que pasarás la noche fuera.—Aria se?aló el brazal de Ryuji antes de salir.

  —Eso haré...—Ryuji usó el brazal para llamar a Maki, y tras unos breves instantes ella respondió.

  —?Ryuji?

  —?Se?orita Maki?

  —?Dónde estás? No es normal para ti estar fuera tanto tiempo.

  —Bueno... Cosas pasaron y estoy en la casa de Aria.

  —Y yo que pensé que nos ayudarías...—dijo Maki fingiendo decepción— Veo que solo piensas con tu otra cabeza...

  —?S-Se?orita Maki! Eso no es verdad.

  —Ya lo sé idiota, ?Tienes algo de utilidad, verdad?

  —Así es, está aquí.—Ryuji mostró la caja.

  —?Qué hay ahí dentro?

  —Ma?ana se los mostraré, pero tendremos que estar todos.

  —Entendido, les avisaré al resto.

  —Gracias Se?orita Maki.

  —No hay de qué. Ah y Ryuji...

  —?Si?

  —No quiero ser tía.—dijo Maki con picardía.

  —?D-De qué hablas?—preguntó Ryuji con vergüenza, pero Maki había cortado la llamada— ?Se?orita Maki? Ahhh...—suspiró Ryuji con pesadez— Serán días duros... Je.

  Ryuji se levantó de la cama y salió de la habitación con la caja en las manos. Siguiendo el olor, Ryuji llegó a la cocina.

  Allí estaba Aria en una forma más madura, no tanto cómo su forma adulta pero si más que su habitual forma de ni?a. Esta nueva forma parecía de una edad similar a la de Ryuji, Aria tenía el cabello atado.

  —?Cómo fue la llamada?

  —Digamos que la Se?orita Maki aumentará su actitud molesta hacía mí.—Ryuji se encogió de hombros.

  —Ya veo...—Aria bajó la intensidad del fuego de la cocina— ?Crees que deberé remarcar que eres mío ahora?—preguntó mientras se acercaba a Ryuji.

  —No creo, ella es más perceptiva que yo en este tipo de cosas.

  —Cualquiera es más perceptivo que tú en este tipo de cosas.—se burló Aria.

  —Ya casi suenas cómo ella.—rio Ryuji.

  —Casi—remarcó Aria con una sonrisa mientras volvía a cocinar—. Siéntate, pronto estará listo.

  —Si—Ryuji se sentó en una silla cercana a la mesa del comedor—. Sin dudas, estar en esta casa es extra?amente confortante.

  —Me alegra que te guste.

  Cuando la comida estuvo lista, Aria preparó la mesa junto a Ryuji. Durante la cena ambos hablaron de cosas banales, aprovecharon la oportunidad para seguir hablando de sus vidas o su día a día.

  Tras reír por sus anécdotas, Ryuji ayudó a Aria a lavar los platos. Ambos se sentían cómodos y actuaban en extra?a sincronía.

  Luego de terminar con los platos, Aria guió a Ryuji al ba?o. Preparando la tina con agua caliente, ambos se metieron y cómo si se tratase de la cama más cómoda jamás creada, ambos soltaron un gran y profundo suspiro de relajación.

  —Ryuji...

  —?Si?

  —?Estás bien con esto?

  —?'Esto'?

  —Ya sabes... Tu y yo... Todo pasó tan rápido... Por culpa de mi Charm terminamos haciendo aquello en mi despacho...—la voz de Aria empezaba a sonar triste— No dejo de pensar que de alguna manera te forcé a ello.—Aria comenzó a soltar peque?as lágrimas mientras que su voz se escuchada nerviosa.

  —No no no, no llores.—dijo Ryuji mientras limpiaba las lágrimas de Aria.

  —P-Pero...No dejo de pensar que tus sentimientos por mi son falsos... Que no son nada más que puro libido disfrazados de amor... Y todo por mi culpa.

  —No negaré que todo fue muy rápido... Pero no creo que eso sea algo malo.

  —?A qué te refieres?—preguntó Aria con los ojitos llororsos.

  —La nuestra no fue lo que se diría "la mejor primera impresión", ?No crees?

  —Je, es verdad, el se?orito descortés...

  —Y aún así tras ello, en el examen sentí algo cuando me tocaste.

  —El Charm...—dijo Aria con tristeza en su voz.

  —No solo el Charm. Nunca había sentido algo cómo ello, incluso tras perder su efecto yo seguía pensando en lo que sentí al estar en contacto contigo. Quizá fue curiosidad por esa nueva emoción, quizá fue amor a primera vista, pero de alguna manera terminé viéndote con regularidad—Ryuji se recostó en la tina mientras ponía a Aria en su pecho mojado—. El tiempo que pasamos juntos... Cada vez que nos despedíamos estaba ansioso por volverte a ver, me despertaba temprano para poder tener más tiempo en tu compa?ía.

  —R-Ryuji... Yo...—Ryuji tapó la boca de Aria con un dedo.

  —Aria, me gustas. Quizá estos sentimientos sean precipitados, pero yo quiero creer que son auténticos. ?Te gustaría descubrirlos conmigo?—preguntó Ryuji con una gentil mirada.

  —Me encantaría—respondió Aria con lágrimas en los ojos—, te quiero Ryuji.

  —Y yo a ti.—Ryuji abrazó a Aria.

  Luego de estar un largo rato abrazados en la tina del ba?o, ambos salieron y tras secarse fueron a la habitación de Aria. Ryuji dejó la caja cerca de una mesita de luz y se recostó al lado de Aria.

  —Ryuji.

  —?Si?

  —Te quiero.

  —Y yo a ti.

  Ryuji y Aria se besaron con pasión.

  ...

  "Nuestras miradas se acompa?aron durante gran parte de la noche, el roce de su suave piel con la mía, el dulce y penetrante aroma qué ella emanaba, su hermosa voz se grababa en mis oídos cómo si de un cántico divino se tratase, el sedoso tacto de su cabello enrollándose en mis dedos, todos y cada uno de mis sentidos estaban extasiados de un sentimiento indescriptible... Nuestros corazones laten en sincronía..."

  Fin del Capitulo 29.

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