—?Amable púbico! ?Nos tomaremos un peque?o descanso de unos 5 minutos antes del próximo combate!—exclamó la presentadora.
—Bien... Supongo que pronto será mi turno—mencionó Flare mirando la pantalla dónde decía que ella sería la siguiente—. Los dejo solos.—Flare se despidió mientras Ryuji aún le estaba hablando a Maki con pasión acerca de la magia.
—?No me dejes sola!—exclamó Maki casi cómo si ello fuera un grito de auxilio.
Con una carcajada Flare dejó a Maki con Ryuji y empezó a caminar rumbo a su camerino.
En su camino vio a la distancia a Miir hablando con alguien, al acercarse pudo ver que con quién hablaba era con Yang.
Cuando Flare se acercó Yang y Miir terminaron de hablar.
—Pues eso es todo.—dijo Yang con un tono de voz ofendido antes de irse.
—Que molestia...—suspiró Miir.
—?Pasó algo?—preguntó Flare.
—?Ah!—Miir dio un peque?o sobresalto.— No te acerques así—dijo mientras respiraba con calma intentado calmarse—. Y si, pasó algo.
—?Sospechas de Yang?
—Sospechaba más bien, esa mocosa no tiene nada que ver con esto.
—?De verdad?—Flare miró en dirección al camino por el cuál Yang se marchó.
—Si, esa chica emanaba un extra?o aura de maná y me resultó extra?o. Por eso le pregunté un par de cosas y llegué a la conclusión de que estaba equivocada, al final no se lo tomó bien como pudiste observar.—Miir apoyó su espalda contra la pared.
—Si... ?Qué tanto le preguntaste?
—Ya sabes... Su nombre, de dónde era, cosas así.
—Eso no suena cómo algo que te tengas que tomar a mal.
—Bueeeno quizá fui un poquito agresiva y mal hablada—dijo Miir encogiéndose de hombros con una pícara sonrisa—. Esa chica es fuerte.
—?Tú crees?
—Si tu amiga llega a luchar con ella será mejor que le adviertas que no es alguien débil.
—Lo tendré en cuenta.—afirmó con la cabeza.
—Bien, yo seguiré en lo mío. Nos vemos.—Miir se marchó.
—Si... Nos vemos.—Flare fue rumbo a su camerino.
Al entrar solo se sentó esperando su llamado. En la pantalla vio el nombre de su rival, alguien llamado Vlad, Flare se mantuvo indiferente sabiendo que ella ganaría. Los minutos pasaron y Flare escuchó la voz de la presentadora.
—?Bienvenidos nuevamente! ?Continuaremos con los combates del día de hoy! ?De este lado el íncubo Vlad!—los ánimos del público se pudieron escuchar incluso desde el camerino de Flare— ?Y por este lado! ?La DragonBorne Flare!—de pronto en la pantalla apareció el mensaje de que entrase a la Arena, Flare se puso el cinturón e ingresó a la Arena.
Una vez fuera pudo ver a su rival, el íncubo tenía el aspecto de un joven muy atractivo: piel blanca, ondulado cabello casta?o y sus ojos negros con sus iris rosadas; el joven únicamente contaba con un ajustado pantalón que resaltaba sus glúteos, más no tenía remera alguna dejando de este modo su torso desnudo.
—?Qué opinas de tu rival?—preguntó la presentadora a Vlad tras acercarse a él volando.
—Por mucha sangre de dragón que tenga, no será rival para mi.—afirmó el joven íncubo con un desagradable tono lleno de soberbia.
—?Vaya actitud!—exclamó la presentadora—?Incluso yo podría caer enamorada!—bromeó.
—No me sorprendería.—susurró Vlad.
—?Muy Bien!—la presentadora voló en dirección a Flare.—?Tu que opinas?
—El combate durará menos de diez segundos.—la voz de Flare denotaba una increíble frialdad e indiferencia.
—?Audaces palabras!—la presentadora volvió a volar al cielo, tras ello los hechiceros recubrieron el área con su magia.—?Muy bien! ??Están listos para este gran combate!?—el público gritó un gran "SI"—?No los escucho! ??Están listos para este gran combate!?—el público nuevamente respondieron con un gran "Si"—?Pues muy bien!—la presentadora levantó su mano.—?Listos? ?Comiencen!—la presentadora bajó su mano a gran velocidad, dando inicio al combate.
Un poderoso estruendo se escuchó en la posición de Flare y todas las miradas fueron a esa dirección, pero Flare ya no estaba y ese lugar solo quedó un peque?o cráter. Confundidos todos voltearon a ver a Vlad y allí vieron a Flare quién estaba sosteniendo a Vlad por el cuello, levantándolo y apretando con ligera fuerza.
—Cinco, seis, siete—Flare comenzó a contar—, ocho, nueve—Flare soltó a Vlad y él cayó inconsciente.—, diez.
El público de la sorpresa se mantuvo en silencio.
—?Qué ocurrió?—por primera vez la voz de la presentadora no mostraba ánimos en su voz pues esta fue reemplazada por sorpresa.
—él está fuera de combate—dijo Flare mientras se?alaba a Vlad en el piso—. Si quieres puedes comprobarlo.
La presentadora bajó y comprobó que Vlad efectivamente estaba noqueado, en su cuello él tenía marcas de las manos de Flare.
—?V-vaya!—la confusión y duda se podía notar en la voz de la presentadora junto con cierto miedo— ?La combatiente Flare cumplió con su palabra y en menos de diez segundos el combate termino!—el público aún estaba en silencio.
—?Bien hecho Flare!—la única que aplaudía y daba gritos de apoyo fue Maki y tras ella todo el público también comenzó a aplaudir.
—Maki...—susurró Flare para si misma.
—?La ganadora del combate es la combatiente Flare!—gritos de ánimos y aplausos invadieron la Arena.
Flare salió de la zona de combate junto al vívido grito del público, a su salida se cruzó con Yang.
—Yang...
—?Tú también me harás extra?as preguntas?—la pregunta de Yang fue con un tono agresivo y ella se veía molesta.
—No, yo no...—Flare no sabía cómo responder ante tal asertividad.
—Mira... No entiendo porque razón siempre me miras de esa forma, pero luego de lo que esa ni?a me dijo solamente quiero ir a la Arena y canalizar todo mi enojo en un combate—dijo Yang mientras apartaba a Flare de manera brusca—. Con tu permiso.—Yang ingresó al camerino.
—?Pero que fue lo que le preguntaste Miir?—se susurró a sí misma antes de seguir su camino.
Durante su caminata se Flare cruzó con King y Ashley quienes venían tomados de la mano.
—Vaya, pero si es Flare.—dijo Ashley con una peque?a sonrisa.
—Los gemelos.—mencionó Flare.
—Vimos tu combate, eres tan fuerte cómo se esperaba de alguien con la sangre de los dragones.—afirmó King con un rostro despreocupado.
—Ustedes también son fuertes, sobre todo tú King. No esperaba ver en este torneo a alguien capaz de usar la magia de torbellino.
—Me alagas.—sonrió King de manera presumida.
—Yo también soy buena.—se quejó Ashley haciendo pucheros con sus mejillas.
—No hay necesidad de pelearnos.—King acarició la cabeza de su hermana.
—Jeje.—Ashley parecía complacida por el cari?o de King.
—Supongo que ma?ana ustedes formarán equipo.
—Exacto.—los gemelos respondieron al unísono.
—Espero con ansias nuestro encuentro.
—Lo mismo decimos.—los gemelos se marcharon tras decir esas palabras.
Flare se quedó viendo el cómo se marchaban tomados de las manos y con los dedos entrelazados, le parecía extra?o pero decidió ignorar ese hecho.
—Bueno... No soy quién para meterme dónde no me llamen, no me importa que es lo que cada uno haga en su vida personal.—pensó Flare y siguió su camino.
Al volver a las gradas vio a Maki y a Ryuji discutiendo de manera animada.
—?Me perdí algo?
—?Flare!—exclamó Maki al ver llegar a Flare.—?Cómo te atreviste a dejarme con la enciclopedia viviente?—la frustración se podía notar en la voz de Maki quién con un rostro de irritación se?alaba a Ryuji.
—No seas mala Se?orita Maki, exageras.—Ryuji sonreía de manera presumida.
—Parece que no pasó nada importante—rio Flare—. Yang es la próxima.—dijo mientras se sentaba.
—Si, lo sabemos—Maki volteó de nuevo hacía la Arena.—. ?Cómo crees que le irá?
—Ganará.—afirmó Flare.
—Te veo muy segura de ello—respondió Ryuji— ?Alguna razón por la que pienses ello?
—Una corazonada.—decía mientras que en su mente rondaban las palabras de Miir.
Los tres se quedaron hablando un rato hasta que la presentadora, a viva voz, anunció el próximo combate.
—?Atención a todos! ?Este combate es especial!—las palabras de la presentadora llamó la atención de todo el público— ?Hasta ahora todos los combatientes fueron elegidos al azar, pero esta vez es distinto!—el público empezó a cuchichear—?Por el lado izquierdo tenemos a la combatiente mitad Kitsune mitad Humana Sarah, la hija del Oeste!—al decir esas palabras, la combatiente Sarah salió de su camerino y junto con los aplausos del público se puso sobre la Arena—?Tienes algo que decir?—la presentadora se acercó volando.
—Si—la Kitsune tenía un gran vestido tradicional de diversos colores que, a simple vista, parecía tremendamente incómodo; sus orejas y su cola peluda eran de un hermoso color casta?o claro; sus ojos color ámbar eran delgados y bien cuidados, dándole cierto aire seductor—. Solo diré que esa estúpida de Yang hoy caerá humillada, cómo siempre lo hace.
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—?Guau! ?Grandes declaraciones de la combatiente Sarah!—exclamó con ánimos mientras volaba en dirección a la puerta de la que saldría Yang—?Ahora! ?Démosle ánimos a la Humana combatiente Yang, la hija del Este!—tras esas palabras Yang salió de su camerino.—?Yang! ?Tienes algunas palabras para tu contrincante?
—Si—afirmó Yang quien vestía un corto conjunto de ropa tradicional ajustado color turquesa con detalles morados, sus brazos vendados y unas pantimedias negras—. ?Esta vez no te volverás a burlar de nosotros, estúpida!—gritó Yang tras tomar el micrófono de la presentadora.
—?Vaya!—la presentadora tomó de nuevo su micrófono y voló alto— Cómo les dije, ?Este combate es especial! ?Ambas contrincantes pertenecen a familias de grandes luchadores ubicadas en el archipiélago de Messais! ?Las Onna-Musha del Oeste, representadas por Sarah; y los Mojes del Este, representados por Yang!—el público enloquecido empezaron a aplaudir con gran energía y grandes gritos de apoyo—?Ambas familias accedieron a que el día de hoy su gran rivalidad se solucione en una lucha oficial! ?Y que mejor lugar que en el Torneo de la Academia!—los gritos del público avivaron el ambiente. Yang y Sarah se miraron la una a la otra, incluso desde esa larga distancia. Yang tenía un rostro serio y enfadado, Sarah por su lado tenía una presumida sonrisa y una mirada relajada—??Están listos!?—la presentadora levantó su mano; Yang se puso en posición ofensiva, preparándose para atacar, Sarah seguía tranquila—?Comiencen!—la presentadora bajó la mano y el combate inició.
Yang corrió a gran velocidad, mientras lo hacía imbuía sus manos de fuego y sus pies de hielo pudiendo ir a una mayor velocidad. Cuando consideró que estaba lo suficientemente cerca de Sarah, Yang saltó y con la inercia de su movimiento se impulsó a una mayor distancia. Sarah vio cómo Yang estaba por impactar en su dirección pero decidió no moverse, manteniéndose en el mismo lugar con una sonrisa calmada.
Cuando Yang estaba a punto de caer justo sobre Sarah, juntó sus manos y una poderosa explosión de fuego surgió de sus palmas que fue disparada a quema ropa contra Sarah, calcinando todo a su paso y generando una gran nube de polvo y cenizas. Debido al retroceso de la explosión Yang se impulsó hacía atrás cayendo cerca de dónde había atacado.
De pronto toda la nube de polvo y cenizas fue cortada y dispersada, dejando ver a Sarah quién en su mano derecha sostenía una Naginata con la cuál había cortado la nube; su ropa tradicional se había calcinado por el calor del fuego y dejando ver la ropa que Sarah llevaba debajo: Vendas que rodeaban y ajustaban sus pechos, el cinturón en su cintura y unos pantalones bombachos similares a los que Maki y Ryuji usaban antes.
—Vaya... Me gustaba esa ropa—susurró Sarah con pena viendo cómo de su ropa solo quedaban cenizas—. Sigues siendo la misma impulsiva de siempre, y yo que tenía la fe de que hubieras cambiado un poco.—dijo mientras empezaba a caminar al rededor de Yang, dejando la punta de la hoja de su Naginata tocando el suelo, creando un metálico y molesto ruido.
—Yo eh cambiado, pero ahora mismo estoy un tanto enojada por ver de nuevo tu horrendo rostro.—respondió Yang mientras también caminaba al rededor de Sarah.
—Tus bajos insultos no significan nada.—Sarah sostuvo su Naginata con fuerza.
—Pues parece que si te molestó un poco.—sonrió Yang.
Sarah, de un rápido movimiento se acercó y dio repetidas estocadas en dirección a Yang quién esquivaba todos los golpes.
Cuando Yang vio una apertura en los movimientos de Sarah y rápidamente se le acercó buscando dar un golpe con fuerza, pero al dar un paso justo frente a ella una repentina explosión de viento la echó atrás.
Al levantar la mirada vio a Sarah cargando su Naginata cómo si se estuviera preparando para atacar, casi de manera instintiva Yang esquivó los repetidos cortes que Sarah realizaba, cada uno de esos cortes creaba una onda de vacío que atraía a Yang hacia ella. Cuando Yang se encontraba lo suficientemente cerca, Sarah saltó y buscó insertar su Naginata directo sobre la cabeza de Yang, lo cuál no logró pues Yang había rodado evitando el ataque y la Naginata de Sarah quedó incrustada en el concreto.
Yang quiso aprovechar la posición de Sarah para atacarla, así que a gran velocidad se le acercó, pero Sarah cómo si la estuviera esperando también corrió en dirección a Yang. Ambas empezaron a usar sus manos para atacase, bloqueando todos y cada uno de los golpes de la otra cómo si aquello fuese una tétrica danza mortal. Pu?os, codazos, patadas, rodillazos, todos los ataques que Yang realizaba eran bloqueados o desviados por Sarah; por su parte, Sarah usaba sus garras cómo si fueran cuchillas para cortar la piel de Yang, pero ella esquivaba todos los cortes y desviaba aquellos cuyos arcos fuesen más amplios.
Yang, en un rápido movimiento, juntó sus manos y apuntando en dirección a Sarah creo un fuerte impacto de viento qué, aún sin causarle da?os, impulsó a Sarah lejos, creando distancia entre ellas.
Sarah aterrizó y clavó sus garras en el suelo para evitar alejarse más.
—Parece que has aprendido unos peque?os trucos nuevos ?Huh?—dijo Sarah con voz despectiva.
—Y hay más de esos "peque?os" trucos.—mencionó Yang mientras en voz baja empezaba a susurrar.
—?Buscas castear algo, sin un catalizador? Idiota—Sarah abrió su mano apuntando a su Naginata clavada en el suelo y, cómo si una misteriosa fuerza lo tomara, la Naginata se desenterró y voló en dirección a la mano de Sarah rodeada de viento—. No eres la única con trucos nuevos.
Sarah comenzó a castear un hechizo utilizando su Naginata cómo catalizador; por su lado Yang seguía con su propio casteo.
—?"Ars Occulta: Divisor"!—gritó Sarah mientras levantaba su Naginata de manera vertical. Al bajar su arma se generó una luz blanca en la punta de la hoja. Sarah giró sobre su propio eje y con su Naginata en mano buscó dar un corte horizontal, al hacerlo aquella luz que se encontraba en su hoja se alargó y su tama?o llegó a cubrir todo el ancho de la Arena. El golpe estaba por impactar en Yang y con ese poder sin dudas estaría acabada.
—?"Ars Occulta: Negare"!—gritó Yang mientras que su mano izquierda brillaba con un color negro morado.
Cuándo el golpe de Sarah impactó en Yang, ésta usó su mano cómo si fuera un escudo y apartó el ataque de Sarah. Al hacerlo el brazo de Sarah revotó cómo si hubiera golpeado una pared y junto a ella el resplandor blanco se quebró, desapareciendo.
—Tú...—Sarah se encontraba sorprendida por lo que acababa de ver, no solo porque Yang haya podido deshacer su conjuro sino por lo que pasó luego. El brazo que Yang usó había perdido sus vendas, dejando su piel expuesta.
—?Sorprendida?—Yang se arrancó las vendas de su brazo derecho.
—?Qué tan lejos estás dispuesta a llegar?—Sarah retrocedió ligeramente.
—No quisiera arruinar la sorpresa...
Yang puso sus manos sobre el suelo y luego de que sus brazos brillaran con un extra?o color negro un gigantesco circulo mágico color morado rodeo toda la arena, al momento de ocurrir esto sus brazos comenzaron a sangrar cómo si se hubieran desgarrado por el esfuerzo.
—Estás loca.—dijo Sarah al ver lo que Yang había hecho.
—?Acaso tienes miedo?—Yang sonreía cómo si el triunfo estuviera justo ante sus ojos.
—?Ja!—Sarah rio en voz alta mientras usaba su Naginata cómo cetro—?"Ars Occulta: Benedictio"!— tras castear un nuevo hechizo su cuerpo se recubrió de una aura blanca y dorada—No sabes dónde te metes...
Con una sonrisa Yang salió disparada en dirección a Sarah, quién usando su Naginata bloqueó el pesado golpe de Yang, retrocediendo un poco por el impacto.
—?Qué pasa Sarah? No tienes buen aspecto.—Yang tenía una macabra sonrisa en su rostro.
—Tu eres quién no tiene buen aspecto.—Sarah pateó la pierna de Yang haciendo que caiga, pero justo antes de caer usó sus manos para sostenerse en el suelo y golpear a Sarah con sus piernas haciendo que escupa un poco de saliva.
Sarah tomó la pierna de Yang y con una estocada de su Naginata perforó el muslo de Yang. Esperando un grito de dolor Sarah se sorprendió de que Yang no hiciese ruido alguno, al contrario, parecía qué estaba esperando que eso ocurriese.
Los músculos de Yang te tensionaron y Sarah no pudo retirar su Naginata de los cuádriceps de Yang quién la miraba con una sonrisa.
—Idiota.—tarareó Yang.
—??Que mier-!?—Yang se reposicionó y con una patada alejó a Sarah.
—Ahora jugaremos con mis reglas.—dijo Yang mientras que con un fuerte golpe de sus manos partía la Naginata de Sarah, dejando la hoja dentro de su pierna.
—Realmente estás loca.—dijo Sarah con una sonrisa nerviosa mientras se ponía en posición de ataque.
Fin del Capitulo 25.

