Ling Tian avanza con decisión mientras las Nei Wei lo conducen al centro del patio mientras sus dedos juegan con el anillo que le ha entregado Zhāohuán Wen. Al final deja de jugar con él y lo guarda con la intención de examinarlo más tarde.
Finalmente, llegan al centro y una de las Nei Wei, con la misma calma con la que lo habían llevado hasta ahí rompe el silencio mientras le pregunta "?Has abierto ya la puerta Yin?"
Ling Tian se mantiene en calma y su mirada se encuentra con la de la mujer mientras le responde "No, aún no."
Las Nei Wei intercambian miradas y sin decir más una de ellas saca una simple venda de tela y se acerca donde esta Ling Tian.
"Tendremos que cubrirte los ojos", dice la misma Nei Wei mientras le ajustan la venda firmemente y bloqueando por completo cualquier atisbo de luz. Ling Tian respira profundamente mientras pierde toda la visibilidad y nota una punzada de dolor cuando la Nei Wei aprieta fuertemente la venda para evitar cualquier apertura de esta.
Inmediatamente después, Ling Tian nota manos que lo sujetan con firmeza y lo hacen dar vueltas, primero despacio, pero luego más rápido hasta que pierde completamente el sentido de la orientación y ya no sabe hacia qué parte del patio está mirando.
Enseguida, una de las Nei Wei agarra a Ling Tian por delante, guiando su cuerpo desorientado mientras otra lo empuja por la espalda. Pronto, el sonido de una puerta abriéndose le indica que están entrando en un edificio, pero sin ninguna referencia visual le es imposible deducir en cuál de todos los que componen el palacio están. Caminan por un pasillo que suena amplio donde las paredes absorben el eco de sus pasos hasta que las Nei Wei vuelven a detenerlo.
Las Nei Wei hacen girar de nuevo a Ling Tian hasta que está otra vez desorientado. Nuevamente siente el agarre familiar que lo guía hasta que la voz de la única Nei Wei que ha hablado con el interrumpe el silencio y le dice "Ten cuidado. Ahora hay escalones."
Ling Tian baja con precaución, sintiendo cada escalón con la punta del pie para evitar tropezar y caer. Al llegar abajo continúan caminando lentamente.
Tras unos momentos, la Nei Wei que parece estar a cargo de hablar con Ling Tian rompe el silencio y le pregunta "?Conoces bien la ciudad?"
La pregunta toma a Ling Tian por sorpresa, pero tras un breve titubeo responde "Sí, he vivido aquí toda mi vida."
El silencio que sigue a su respuesta es breve, pero la misma que antes vuelve a romperlo y ahora le pregunta "?Sabes de algún lugar donde se puedan contratar doncellas de forma segura?"
Ling Tian se queda pensativo ante la desconcertante pregunta hasta que se da cuenta de algo peculiar, aparte de las doncellas personales de Zhāohuán Wen y su madre, no ha visto criados por ningún otro lado del palacio. ?Dónde están el resto de los sirvientes? Algo extra?o está ocurriendo, pero decide ser sincero.
"No”, les contesta. “Cualquier lugar donde puedan contratar gente probablemente estará controlado por las cuatro familias o el gobernador, los cuales lo usarían para llenar el palacio de espías suyos."
Escucha a las Nei Wei suspirar. No dicen nada pero continúan caminando en silencio cuando una idea atraviesa la mente de Ling Tian "Tal vez haya una forma."
Las Nei Wei detienen de inmediato a Ling Tian y le preguntan “Qué idea tienes?"
Ling Tian respira hondo antes de explicar su idea "En la zona baja de la ciudad donde se reúnen los cultivadores errantes, estos tienen varios locales donde se reúnen. La gente que necesita objetos o ingredientes del Bosque de las Sombras Acechantes deja sus peticiones allí, con el pago que están dispuestos a dar.”
“Mi idea es que podrían hacer lo mismo con una oferta de empleo”, sigue contando Ling Tian. “Puede que los cultivadores no se interesen, pero muchos de ellos tienen hermanas, primas, esposas o incluso hijas que pueden estar buscando trabajo. No será completamente seguro, pero de esta manera no todas las que encuentren serán espías."
Las Nei Wei permanecen en silencio por un momento mientras consideran la idea de Ling Tian y finalmente la Nei Wei que siempre habla le dice "No es una mala idea. Tienes nuestro agradecimiento por ella.”
Unos momentos después se detienen de nuevo y le dicen a Ling Tian "Tendrás que trepar una escalera de mano.”
Ling Tian siente cómo lo guían hacia la estructura hasta que sus dedos encuentran la madera de la escalera y comienza a subir. Cada pelda?o chirría ligeramente bajo su peso pero no tarda en llegar arriba.
Antes de que pueda orientarse, Ling Tian siente que lo levantan alzándolo por los brazos y lo depositan en lo que parece un suelo de piedra firme. Esperan un momento hasta que de nuevo le hacen dar vueltas, confundiéndolo una vez más. Al retomar la marcha, lo hacen girar dos veces más para asegurarse de que no tenga idea de hacia dónde lo están llevando.
Finalmente, la misma Nei Wei de siempre le dice "Cuenta hasta diez y luego puedes quitarte la venda."
Ling Tian hace lo que le piden y al llegar a diez desata la venda de sus ojos para mirar a su alrededor. Está en una calle que no reconoce pero parece ser la zona media de la ciudad, justo en el centro de una intersección de cuatro calles. Y no hay rastro de las Nei Wei.
Sabiendo que ahora está solo y en peligro, Ling Tian comienza a caminar rápidamente con la mente ya enfocada en lo que debe hacer y una sensación de remordimiento le asalta cuando se da cuenta de que todo será mucho más fácil sin tener que llevar a su hermana peque?a.
Ling Tian avanza rápidamente por las calles desiertas de la zona baja de la ciudad. A pesar de la tensión, su experiencia le permite moverse con destreza, esquivando a los pocos guardias que patrullan y evitando cruzarse con los escasos transeúntes que, a este momento del día, aún deambulan. La mayoría están demasiado concentrados en sus asuntos como para prestarle atención, pero él no se arriesga a confiarse.
Finalmente y tras un tiempo que le parece eterno llega a su destino, una peque?a casa de aspecto deteriorado, con la madera astillada y las ventanas parcialmente rotas que está ubicada en una esquina discreta de la ciudad, la cual era su destino inicial antes de que Shi Tong lo capturara.
Ling Tian entra sin dudarlo mientras se asegura de que nadie lo siga. Cierra la puerta con un crujido leve y se queda inmóvil por un momento, agudizando sus sentidos para intentar detectar cualquier movimiento en la casa y, tras unos segundos de incertidumbre, revisa rápidamente la casa para suspirar aliviado tras comprobar que está vacía. No hay se?ales de vida y solo el polvo que cubre los muebles parece habitar la destartalada casa.
Avanza hacia una de las habitaciones y aparta un armario viejo carcomido por el tiempo. Tras apartar el armario y con un gesto decidido, levanta una de las tablas del suelo revelando un peque?o agujero oculto. Dentro, encuentra un peque?o cofre que saca con cuidado. Al abrirlo, sus ojos se fijan en el contenido y ve una bolsa de cuero que sabe está repleta de monedas, además de una docena de peque?os cristales.
Ling Tian toma uno de los cristales y se dirige al pasillo central de la casa, donde se agacha para retirar otra tabla del suelo. Esta vez lo que aparece es un conjunto de runas cuidadosamente grabadas en el suelo y dispuestas alrededor de un peque?o hueco circular. Con una destreza nacida de la práctica, Ling Tian inserta el cristal en el hueco y presiona sobre una de las runas. Las inscripciones brillan por un breve instante, irradiando una luz tenue que se expande por el suelo. Un instante después todo vuelve a la oscuridad, pero Ling Tian deja escapar otro suspiro de alivio. La formación de protección está activa, y ahora y al menos por el momento, puede considerarse seguro.
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Con la seguridad de estar protegido, la tensión que había acompa?ado a Ling Tian todo el día comienza a desvanecerse y el cansancio lo golpea de repente. Sin más preámbulos, se dirige a una habitación donde hay una cama desvencijada, y sin importarle el estado en el que se encuentra, se tumba en la cama donde el sue?o lo reclama rápidamente.
Sin saber cuánto tiempo ha pasado, Ling Tian se despierta de golpe. Al abrir los ojos, se encuentra de pie en medio de una vasta llanura verde que parece extenderse hasta donde alcanza la vista. El sol brilla alto en el cielo y una suave brisa agita la hierba, creando un sonido calmante. Por un momento, queda atónito ante la serenidad del paisaje, hasta que una voz autoritaria lo sorprende de repente.
“No hace falta que te sorprendas tanto por un simple paisaje mental”, dice una voz en su mente, con un tono de desdén que corta la quietud de la escena.
Ling Tian se gira bruscamente y se sorprende al ver a un hombre vestido con un extra?o traje de aspecto lujoso que tiene una espada de aspecto extra?o en su cintura, pero lo que realmente le llama la atención es su pelo de color dorado y sus extra?os ojos del azul de los zafiros.
Mientras Ling Tian está mirando al extra?o hombre, el aire a su alrededor parece congelarse mientras una presión indescriptible desciende sobre él, como si el cielo mismo hubiera caído para aplastarlo bajo su peso. Cada fibra de su ser tiembla, sus huesos crujen con la tensión y a pesar de todos sus intentos por resistirse, al final nota como su cuerpo cede a la presión y se arrodilla ante el hombre.
“No está mal, has conseguido resistir un segundo mi sentido divino”, escucha como le dice el hombre mientras pone de alguna extra?a forma las palabras en su cabeza. “Y a pesar de que no eres tan talentoso como esa peque?a, al menos no estas maldito por los cielos como ella.”
Ling Tian nota como la presión reduce su intensidad pero no desaparece del todo, por lo que decide permanecer arrodillado ante este extra?o hombre que parece ser capaz de matarlo solo con su pensamiento. Duda un momento pero al final decide arriesgarse y le hace una pregunta al extra?o hombre mientras ruega a los cielos que esa pregunta no le ofenda.
“?Maldita por los cielos?”, le pregunta Ling Tian al hombre. “?Se refiere a Zhāohuán Wen?”
“Evidentemente, ?a quién iba a referirme si no?”, le contesta el hombre a Ling Tian con su extra?o método de poner la palabras en su cabeza. “Los cielos a veces son realmente crueles. Darle a alguien ese talento para el cultivo y luego maldecirla para que nunca pueda moverlas piernas.”
“Yo pensando al principio que había encontrado un diamante y al final resultó ser un simple cristal”, le sigue diciendo el hombre a Ling Tian mientras niega con la cabeza. “Un verdadero desperdicio de talento.”
Ling Tian permanece en silencio ante la revelación del extra?o hombre y convencido de que lo ha traído aquí por algún motivo que no tiene nada que ver con Zhāohuán Wen, decide ahora si permanecer en silencio en espera de que el hombre decida decirle la verdadera razón.
Ling Tian no tiene que esperar mucho cuando tras un breve momento de silencio vuelve a escuchar las palabras del hombre en su mente “Por fortuna, pude influir en ella y hacer que te diera el anillo que contiene esté fragmento de mi conciencia.”
"Pero dejemos las trivialidades por ahora y vayamos a la verdadera razón de tu presencia aquí", continúa diciendo el hombre extra?o a Ling Tian. "Aunque solo queda este fragmento de mi conciencia, mi nombre es Maximilian K?nig y en mi tiempo fui conocido y temido por innumerables potencias bajo el nombre de Emperador de la Espada."
“Aunque tuve innumerables discípulos, nunca quedé satisfecho de ninguno de ellos”, le sigue diciendo el Emperador de la Espada a Ling Tian. “Por eso decidí meter un fragmento de mi conciencia en este anillo y enviarlo a través de los reinos confiando en que el destino me llevara a un sucesor digno.”
El Emperador de la Espada continúa contando su historia a Ling Tian, el cual sabiamente ha decidido permanecer en silencio mientras piensa que en que si se parece en algo a los antiguos ancianos de su clan, el interrumpir su charla con preguntas solo lo haría enfadar.
“Pero las cosas no duran para siempre y tras miles de a?os este fragmento de mi conciencia está empezando a disiparse”, dice el Emperador de la Espada tras un suspiro. “Por eso he decidido arriesgarme y, aunque hubiera preferido a la cría, su situación no la hacía apta para ser mi discípula y seguir mi camino.”
El Emperador de la Espada mira fijamente a Ling Tian y le dice “Eso te deja a ti como única opción, aunque eso no quiere decir que no tengas talento. A pesar de mis comparaciones con esa ni?a, ella es un auténtico monstruo como pocos he conocido. Tú, por otro lado, tienes el suficiente talento como para haberte acogido como mi discípulo incluso sin estar en esta situación.”
"Ahora, déjame hacerte una pregunta," concluye el Emperador de la Espada, dirigiéndose a Ling Tian. "Te ense?aré el Camino de la Espada Inquebrantable, una senda que miles de personas suplicaron aprender, aunque siempre les negué ese honor. ?Estás dispuesto a convertirte en mi último discípulo?
Ling Tian vacila por un instante, pero pronto comprende que alguien con el poder que el Emperador de la Espada ha demostrado es, sin duda, el mejor maestro que podría encontrar. Alguien que le ofrecía la fuerza necesaria para vengar a los asesinos de su familia y, tal vez, algún día encontrar a su madre. Con esta certeza, su duda se desvanece y, aún arrodillado, se inclina profundamente hasta que su frente toca el suelo, tras lo cual con voz firme declara "Este discípulo saluda a su Maestro."
En el restaurante más lujoso de Xi'An, El Dragón Celestial, los patriarcas de las cuatro familias más poderosas de la ciudad están reunidos en una de las salas privadas mientras esperan con paciencia la llegada de Guifei Xiang.
"?Por qué creéis que Guifei Xiang nos ha convocado con tan poca antelación?" pregunta el patriarca Feng mientras mira a sus acompa?antes y juega con la copa de vino en sus manos.
"Es obvio, ?no? Está claro que tiene que ver con Ling Tian", responde el patriarca Zhao sin apartar la vista de la puerta. "Recuerda que la hija del emperador se lo llevo al Palacio del Loto Celestial. Seguro que lo que quiera decirnos está relacionado con eso."
"?Pero para qué?" interviene el patriarca Han, con el ce?o fruncido. "Imagino que a estas alturas Ling Tian ya le ha contado toda la historia, pero sin conocerla, no sé qué actitud tomara sobre el asunto.”
El patriarca Shi, el más viejo de los cuatro, se acaricia la barba pensativamente "Aun así, es extra?o que nos llame a todos nosotros a la vez. Si solo fuera aclarar el asunto, podría haber hablado con nosotros de forma individual. Hay una intención más profunda detrás de esta invitación."
Antes de que puedan continuar debatiendo, la puerta de la habitación se abre con un suave chirrido. Fei Yi Lingxi, la doncella personal de Guifei Xiang entra con un porte firme y elegante mientras anuncia con voz clara "Guifei Xiang, consorte del emperador, ha llegado."
Los cuatro patriarcas se levantan de inmediato mientras inclinan ligeramente la cabeza en se?al de respeto. Guifei Xiang entra con paso firme irradiando la dignidad que le da su posición. Su rostro es sereno, pero sus ojos brillan con una inteligencia aguda que ninguno de los presentes puede ignorar. Detrás de ella, Fei Yi Lingxi toma su lugar justo a la espalda de su se?ora.
"Os agradezco que hayáis aceptado mi invitación a pesar de lo precipitado del aviso", dice Guifei Xiang con una voz suave pero cargada de autoridad mientras se sienta en el lugar de honor.
El patriarca Han, siempre el más cortés, es el primero en responder y le dice mientras inclina la cabeza "Para nosotros siempre es un honor atender la llamada de la familia imperial, Su Majestad.”
Guifei Xiang asiente mostrando una leve sonrisa de agradecimiento y les dice "Os he pedido que nos traigan la comida en breve, pero tengo la costumbre de tratar los asuntos importantes antes de comer. Así podemos disfrutar de la comida en paz. ?Os parece bien si hablamos del motivo de esta reunión antes de empezar con el banquete?"
Los cuatro patriarcas se miran entre ellos e intercambian gestos de asentimiento. Finalmente, el patriarca Shi toma la palabra "Las preferencias de Su Majestad son siempre bienvenidas."
"Os agradezco vuestra comprensión", responde Guifei Xiang. "La razón por la que os he reunido aquí es simple. Ling Tian ya no se encuentra en el Palacio del Loto Celestial. De hecho, le pedí que se marchara la misma noche en que mi hija lo trajo al palacio."
Las caras de los cuatro patriarcas reflejan claramente su sorpresa. El patriarca Zhao es el primero en romper el silencio mientras pregunta con un tono incrédulo que refleja lo que todos están pensando "?Es eso cierto, Su Majestad? ?Ling Tian ya no está en el palacio?"
Guifei Xiang asiente lentamente "Es cierto. Le dejé claro que mi estancia en esta ciudad es temporal y que no tengo ningún interés en involucrarme en la política local. Mi único deseo es pasar el tiempo que esté aquí con tranquilidad junto a mi hija y causar el menor revuelo posible."
Los patriarcas vuelven a mirarse entre sí y sus expresiones se tornan más reflexivas. El patriarca Han, tomando de nuevo el liderazgo de la conversación, interviene "Sin embargo, Su Majestad, nadie ha visto a Ling Tian abandonar el palacio. De hecho, parece que no hay se?ales de que haya salido."
Guifei Xiang se mantiene serena, aunque percibe el subtexto en las palabras del patriarca Han de que el palacio está siendo vigilado, pero sin alterarse responde con calma "Las Nei Wei me informaron que Ling Tian decidió no salir por la puerta principal. En su lugar, prefirió saltar el muro, lo cual no fue ningún problema para ellas ya que no suponía ningún esfuerzo adicional."
Los cuatro hombres intercambian miradas nuevamente, esta vez con más cautela. Está claro que quieren decir algo más, pero las camareras entran en la habitación cargadas con bandejas repletas de delicados manjares.
Guifei Xiang aplaude suavemente y vuelve a hablar antes de que puedan formular cualquier otra pregunta "Eso es todo lo que tengo que decir sobre el asunto de Ling Tian. Ahora, disfrutemos de la comida. Además, tengo una petición personal, me gustaría que me recomendaseis sitios para visitar en la ciudad y actividades que podría disfrutar durante mi estancia aquí."
La conversación ligera que continua fluye con mayor ligereza a medida que los platos son servidos y las formalidades quedan a un lado, pero en la mente de los patriarcas las palabras sobre Ling Tian y su desaparición continúan resonando, como un misterio que aún no han logrado descifrar del todo.

