Sentada en mi vieja silla de ruedas veo como varias doncellas dirigidas por Fei Yi Lingxi cargan varios baúles con lo que queda de nuestras pertenencias en unos peque?os carritos que esperan fuera del patio, los cuales, una vez llenos, son llevados por varios criados a donde supongo están los carros que nos acompa?aran con nuestras pertenencias a nuestro exilio.
Mientras veo el trajín y sin mucho más que hacer, mi mente divaga recordando el día de nuestro juicio, y como en el fondo, fue bastante decepcionante.
Ese día una peque?a parte de mi se imaginaba un juicio como si fuera algo sacado de Ace Attorney, aunque sabía que algo así era absolutamente imposible. Pero la realidad fue que más que en un juicio, estuvimos en una obra de teatro en la que todo el mundo sabía cuál era su papel y lo que tenía que decir y hacer.
Yo no pronuncie palabra, ya que mi madre me indico que no hablara antes de empezar el juicio, que ella diría todo. Como cuando se hizo el juicio sobre lo sucedido a mi hermanastro, mi padre le dijo al eunuco principal, Taijian Li Ming, que se haría cargo del asunto y luego dijo los cargos. Mi madre hablo y nos declaró culpables mientras contaba mi intento de asesinato como atenuante.
A continuación mi padre considero sus palabras y a?adió sus propios atenuantes y finalmente dicto la sentencia del exilio, que por alguna extra?a razón pareció hacer feliz al Taijian Li Ming, si tenía que fiarme por su rostro.
La sentencia provoco un montón de murmullos entre los miembros de la corte presentes. Por lo que pude escuchar algunos pensaban que era justo y otros que era demasiado exagerado, pero si lo que si pude notar es que a todos les sorprendió que mi padre no nos retirara nuestros títulos.
Y eso se notó sobre todo en la zona donde estaban todas las demás consortes. Aunque varias de ellas parecían satisfechas, algunas no lo estaban tanto y había una en concreto, la que parecía más mayor, que nos miraba como si hubiéramos matado a su perrito o algo similar.
Una voz me saca de mis recuerdos cuando Lianhua se acerca y me dice “Zhāohuán Wen, Jiǎngshī Zhao Liang ha enviado una silla igual a la que le regalo por su cumplea?os.”
“Creo que no habíamos pedido ninguna silla nueva ?Verdad?” le pregunto a Lianhua sorprendida.
“No, Zhāohuán Wen. Según el mensajero que ha traído la silla, alguien la encargo de urgencia para usted”, me contesta Lianhua.
Sonrío imaginando quien la ha ordenado, aunque no lo haya hecho en persona y le digo a Lianhua “Que la carguen en un carro directamente. Y ya que estas en eso, bájame de esta y que las carguen juntas, nos la llevaremos igualmente para ser un repuesto y no merece la pena retrasarlo con el tiempo que nos queda.”
Lianhua asiente y me baja de la silla sentándome en un banco del patio, para dirigirse a continuación con mi silla de ruedas hacia Fei Yi Lingxi, supongo que para contarle mis órdenes.
Continúo observando con pereza como terminan de cargar el que parece el ultimo carrito cuando un par de palanquines entran en el patio empujados por un par de Nei Wei y escucho la voz de mi madre decirme detrás mío “Wen, ya es nuestro momento.”
Miro como puedo hacia atrás para mirar a mi madre y le digo “Entonces no lo retrasemos más, no podemos hacer que los que están esperando para contemplar el espectáculo se cansen ?Verdad?”
Mi madre enarca una ceja ante mis escandalosas palabras, pero no las refuta, Simplemente me coje en brazos y se dirige hacia uno de los palanquines, donde me sienta para subirse a continuación a mi lado.
El palanquín empieza a moverse seguido del otro, el cual imagino llevara a Fei Yi Lingxi y Lianhua.
Y mis palabras se cumplen cuando vemos los grupitos de gente que se han reunido para vernos pasar mientras cuchichean entre ellos y nos se?alan mientras pasamos por nuestro particular paseo de la vergüenza, aunque por fortuna estemos vestidas.
Viendo como mi madre se sienta derecha y orgullosa ignorando a la muchedumbre sin pronunciar palabra, decido imitarla y en silencio continuamos nuestro viaje a través del palacio imperial hasta llegar a la enorme plaza que esta justo detrás de las puertas principales del palacio, el cual está lleno tanto de Nei Wei como de Jin Wei, que no dejan entrar nadie más al patio.
Al entrar en el patio, veo media docena de carros tirados por unos enormes caballos que están terminando de cargar con nuestras pertenencias. Es imposible que lo nos han permitido llevar ocupe tantos carros, por lo que imagino que el resto serán las cosas que necesitaremos para el viaje.
Aparte de los carros, hay un carruaje que claramente está destinado al trasporte de personas tirado por seis caballos y los palanquines nos llevan hasta donde nos está esperando.
Al acercarnos al carruaje, me doy cuenta de las verdaderas proporciones del carruaje que nos espera, y es grande, muy grande. Y no solo eso, vistos de cerca los caballos son absurdamente grandes y deben de medir casi tres metros hasta la cruz.
Mientras parpadeo incrédula ante la imposibilidad de las proporciones a las que me estoy enfrentando, mi madre baja del palanquín y me coje sin hacer caso del absurdo tama?o del carruaje y de los caballos, por lo que rápidamente comprendo que a pesar de mi sorpresa, está claro que en este mundo esto es lo suficientemente normal para que a nadie le llame la atención.
Veo que tanto Fei Yi Lingxi como Lianhua se acerca se acercan dónde estamos y mi madre espera conmigo en brazos mientras mira a su alrededor. Estoy llena de preguntas, pero prefiero permanecer en silencio ya que el viaje será lo suficientemente largo como para poder acribillarlas a preguntas más tarde.
No tenemos que esperar mucho, ya que una guardia se acerca y se presenta con una inclinación “Guifei Xiang, soy la Nei Baihu Liang Xue. Seré la encargada de su protección tanto en el viaje como durante su estancia en la ciudad de Xi’an.”
Mi madre mira a la Nei Baihu y le pregunta “?Dónde está el carruaje en el que tendrían que ir nuestras doncellas?”
La Nei Baihu parece un poco avergonzada mientras contesta “Taijian Li Ming ha ordenado que no se pueden llevar ninguna doncella. Nosotras atenderemos sus peticiones durante el viaje y al llegar al Palacio del Loto Celestial tendrá que usar al personal que resida en él.”
Mi madre entrecierra los ojos y le dice a la Nei Baihu “Nunca nos informaron de eso.”
“La orden nos ha llegado repentinamente esta ma?ana, Guifei Xiang”, contesta la Nei Baihu. “También nos ha pillado por sorpresa, pero esas son nuestras órdenes y tenemos que cumplirlas.”
A mi madre se le hincha una vena de la cabeza y abre la boca para empezar a protestar, pero le tiro de la manga haciendo que me mire y niego con la cabeza, lo que parece calmarla un poco y tras reflexionar un momento, simplemente pregunta entre dientes “?Y cuando salimos?”
La Nei Baihu parece aliviada de que mi madre no continue con el asunto y rápidamente contesta “En cuanto suban a su carruaje nos pondremos en marcha, Guifei Xiang.”
Mi madre bufa en respuesta y sin contestar se da la vuelta para dirigirse a las puertas del enorme carruaje, que es tan grande que incluso tiene una escalera para poder subir.
Subimos y al entrar no puedo evitar darme cuenta de que he tenido habitaciones más peque?as que el interior de este carruaje. Así a ojo tiene que medir unos cinco metros de largo y tres de ancho. Y el interior, aunque no es especialmente lujoso, esta exquisitamente decorado. Aunque el contenido me sorprende, ya que hay unas peque?as camas en los extremos y en el centro hay unos peque?os sofás y una mesa, supongo que para sentarse durante el día.
Al ver todo esto me pregunto cómo demonios piensan mover semejante monstruo, no, rectifico, me pregunto cómo demonios puede aguantar su propio peso sin romperse. Supongo que más misterios para resolver durante el viaje.
Le pido a mi madre que me siente al lado de una ventana, lo cual hace y se sienta a mi lado, con Lianhua y Fei Yi Lingxi en el sofá de enfrente. Tras sentarnos, cierran la puerta por fuera y escucho como la Nei Baihu grita sus órdenes de partir.
Veo como todas las Nei Wei del patio se ponen en formación alrededor de nuestro carruaje y los carros, tras lo cual las enormes puertas del palacio se abren y la comitiva empieza a moverse fuera del palacio imperial.
El carruaje comienza a moverse con un suave balanceo, indicándome que hemos dejado atrás el patio del palacio imperial. Al acercarnos a la enorme puerta lo primero que puedo notar es el cambio del olor, el cambio de un olor más uniforme como es el del interior del palacio imperial a un olor más cargado y diverso de lo que supongo será una gran ciudad.
La primera visión que tengo al salir de los muros del palacio es la de una amplia avenida, ancha y recta, flanqueada por imponentes edificios de arquitectura estilo chino. Los tejados curvados, con sus aleros tallados y decorados con figuras de dragones y fénix, sobresalen majestuosamente, mientras que las fachadas están adornadas con intrincados grabados y balcones de madera oscura.
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También veo a personas vestidas con túnicas de seda de colores vibrantes realizando sus tareas diarias, pero todos dejan lo que están haciendo al pasar nuestra comitiva. Sus rostros son una mezcla de curiosidad, temor y respeto. Algunos se inclinan ante nuestro paso y otros se paran en grupos mientras susurran entre sí.
Claramente la parte exterior del palacio imperial es una zona comercial de alto standing. Los escaparates de las tiendas que bordean la calle están llenos de especias exóticas y sedas finas, pasando por caligrafías enmarcadas, jade tallado y todo tipo de artefactos cuya utilidad no soy capaz de comprender.
Parece que la noticia de la comitiva, que avanza lentamente por la ciudad con las Nei Wei abriéndonos paso, se ha extendido por la ciudad, ya que veo cada vez más gente en los laterales de la calle mirándonos con distintos tipos de actitud, desde los que se inclinan con respeto al vernos hasta los que simplemente se quedan mirando el espectáculo mientras hablan con sus amigos.
Según vamos avanzando por la calle, voy viendo claramente que la distinción de las clases sociales esta dictada por la distancia a la que se esta el palacio imperial. Según nos vamos alejando del palacio y a pesar de que claramente es la calle principal de la ciudad, las decoraciones van siendo menos recargadas y las tiendas van dejando de ser de lujo para empezar a ofrecer mercancías más cotidianas, como pueden ser ropas de uso cotidiano o muebles más simples y utilitarios.
Una cosa que noto al fijarme en la muchedumbre que nos rodea, es que todos los adultos claramente han completado el Templado de la piel. Y por las cargas que algunos llevan, parece que el Templado de los músculos tampoco es algo desconocido para los ciudadanos comunes, o al menos para los que residen en la capital imperial.
Me gustaría analizar más detalladamente como afecta este asunto del cultivo a las dinámicas sociales en lugares con una gran cantidad de habitantes, pero poco puedo hacer desde mi asiento del carruaje, así que tendré que conformarme por ahora con lo que tengo.
Seguimos avanzando por el largo camino y según las decoraciones se van haciendo cada vez más simples, entramos a una zona donde los olores son más variados y que hacen que me entre hambre. En esta zona veo numerosos locales que claramente son restaurantes, así como varios puestos callejeros de comida, aunque ahora mismo están vacíos ya que la gente está más ocupada viéndonos pasar que comiendo, aunque noto que muchos de los presentes llevan bebidas en las manos a pesar de la hora que es.
Esta zona pasa rápidamente y entramos en lo que supongo que es la zona más exterior de la ciudad, ya que al fondo se vislumbra lo que parece una muralla. Esta ciudad es absurdamente grande, como parece que lo es todo en este mundo.
Esta zona está aún más llena de gente y por los edificios que nos rodean, claramente es una zona residencial, aunque no es que sean precisamente los suburbios, tal vez una zona de lo que sería la clase media-alta.
Los residentes, que normalmente estarían realizando sus tareas diarias, han detenido sus actividades. Veo ni?os que corren para acercarse lo más posible a la calle, con sus rostros brillando de emoción, mientras sus madres los llaman con urgencia, temerosas de lo que pueda pasar si se acercan demasiado a la comitiva imperial. Incluso algunos ancianos, con rostros curtidos por los a?os, nos miran con expresión seria mientras sus ojos siguen a la comitiva.
Finalmente, las murallas de la ciudad aparecen en el horizonte entre las casas, imponentes y robustas, con la gran puerta principal en el centro, flanqueada por torres de vigilancia. Según nos acercamos, veo que entre la muralla y las primeras casas hay una zona vacía en la que no se ha dejado construir nada, lo cual me parece extra?o, ya que normalmente todas las zonas dentro de las murallas son increíblemente valiosas y totalmente urbanizadas.
Pasamos la extra?a zona vacía y según nos acercamos los enormes portones de madera reforzados con hierro son empujados lentamente por los guardias, revelando la vasta extensión de tierras que se extiende más allá de la capital.
A medida que cruzamos el umbral de la ciudad bajo la mirada de los guardias que están en las torres de vigilancia, una extra?a sensación de libertad se apodera de mí. Detrás estoy dejando lo que se supone es la vida protegida del palacio, pero que para mí era más una fuente de problemas que otra cosa.
Pasamos las puertas de la ciudad y enseguida noto el cambio en el olor del ambiente, pasando de ser un olor más propio del campo, algo que en mi vida anterior solo se podía encontrar en zonas alejadas de la grandes urbes.
Mientras disfruto de ese olor, seguimos alejándonos de la ciudad y lo que veo a través de la ventana es una interminable extensión de campos de cultivo. En los campos más cercanos veo lo que parece ser trigo, pero en zonas más alejadas noto otros tipos de cultivo e incluso zonas de lo que parecen árboles frutales.
Los caminos que hay entre los campos están llenos de campesinos, muchos de ellos tirando carros que claramente tendrían que ser incapaces de mover en una nueva demostración de lo extendida que esta la cultivación en este mundo, o al menos la parte inicial.
Pero independientemente de lo que estuvieran haciendo, según pasamos todos dejan sus tareas para inclinarse según pasamos. Aquí no hay cuchicheos ni grupitos reunidos, solo gente inclinada en silencio a nuestro paso.
Al final, no puedo aguantar más tras estar las varias horas que hemos tardado en salir de la ciudad en silencio y lo rompo preguntando de repente a mi madre “?Como es que todo el mundo parece haberse cultivado? ?No es algo que solo hacen en la corte o en las sectas?”
Mi madre deja de mirar por la ventana mientras estaba sumida en sus pensamientos y me mira con diversión, tras lo cual mira a Fei Yi Lingxi y le dice “Lingxi, creo que las dos hemos perdido la apuesta.”
Fei Yi Lingxi devuelve la mirada a mi madre mientras contesta “Eso parece, Furen.”
Entrecierro los ojos mientras alterno la mirada entre las dos y pregunto “?Qué es eso de una apuesta?”
Mi madre me mira con una sonrisa mientras confiesa “Había apostado con Lingxi cuando tiempo aguantarías en silencio antes de empezar a hacer preguntas. La verdad es que ninguna de las dos pensamos que conseguirías estar en silencio hasta salir de la ciudad.”
Cruzo los brazos y miro a con una expresión de enfado a todos los presentes, ya que noto que incluso Lianhua, la muy traidora, está sonriendo de forma disimulada por las palabras de mi madre.
“Pero contestare a tu pregunta, no es algo que sea difícil de explicar”, continúa hablando mi madre con una sonrisa, ignorando mi expresión de enfado. “Tanto la secta como el ejército imperial buscan gente que tengan cierto nivel de talento en el cultivo para reclutarlos, por lo que una vez al a?o en todas partes del imperio se reúnen a los ni?os que hayan cumplido los diez a?os y se les hace una prueba para ver como de talentosos son.”
Mientras mi madre empieza a explicarme, dejo de mantener mi expresión de enfado y empiezo a escuchar con atención, algo que mi madre nota, por lo que continua con una sonrisa “Entre aquellos que demuestran tener cierto nivel de talento, la secta se queda con los más talentosos, que son llevados a su sede para convertirse oficialmente en cultivadores, mientras que aquellos que también tienen algo de talento pero no el suficiente para llamar la atención de la secta son reclutados para el ejército.”
“Tienes que comprender que esta prueba se les hace a los hijos de la población normal del imperio”, continua mi madre. “Las familias nobles y aquellos con cierto nivel social empiezan a formar a sus hijos a los ocho a?os por que pueden permitirse el pagar una formación como la que uso el emperador para ayudar a los ni?os a sentir el Qi o tienen el tiempo libre necesario para poder hacerlo sin ella, ya que la gente normal no es un peque?o monstruo como tú.”
Noto que esto último lo dice con un tono de orgullo, como para recalcar lo excepcional que soy, mientras continúa hablando “La gente normal no tiene ni el dinero necesario ni los ni?os el tiempo libre necesario ya que tienen que ayudar a sus padres o asistir a las escuelas que se pueden permitir, por lo que en las pruebas se realizan en unas grandes formaciones que pueden usar docenas de ni?os a la vez y se les da un periodo de tiempo y se juzga su talento por el tiempo en que tardan en sentir el Qi. A menos tarden más talento. Y aquellos que no son capaces, que son la gran mayoría, se considera que no tienen talento y no son reclutados por nadie”
“?Pero por qué los diez a?os para los plebeyos?” interrumpo para preguntar tras escuchar a mi madre. “?Y simplemente se llevan a los ni?os, sus familias no tienen nada que decir?”
Mi madre suspira tras escuchar las preguntas con las que la interrumpo, pero me las contesta “Los diez a?os son simplemente una razón de estatus. Eso da dos a?os de ventaja a los hijos de los nobles sobre los plebeyos, lo que afianza su estatus y fuerza por encima de ellos, ya sea en la secta o en el ejercito si sus familias deciden que se una a él.”
Eso me parece bastante mezquino, pero me callo y dejo que mi madre continue “En cuando a si simplemente se los llevan, tengo que darte la razón. Pero tienes que darte cuenta de que para un plebeyo normal, ser miembro de la secta en un honor del que su familia puede presumir durante generaciones. Y si son reclutados para el ejército, el futuro tanto de su familia como el suyo ya están resueltos e incluso puede hacer que suban en estatus si sus hijos consiguen un alto rango.”
Sigue sin parecerme bien, pero comprendo las razones, además de que hay que incluir en la ecuación que estoy en una cultura estilo china, donde la familia es más importante que los individuos de esta.
Y eso parece que responde otra pregunta que tenía, aunque ya lo sospechaba. Está claro que en este mundo el género de una persona no es tan importante como su talento para la cultivación. Tengo claro por la dinámica de la corte que el mundo, o al menos este imperio, todavía es patriarcal. Pero una mujer puede romper esa dinámica debido a que el talento para el cultivo de una persona es, a los ojos de la gente, superior a su condición de hombre o mujer.
Pero no puedo continuar con mis reflexiones por mucho tiempo ya que mi madre continúa hablando “En cuanto a tu pregunta original, supongo que la respuesta ya la habrás imaginado. Como se les ha iniciado en el cultivo en la prueba, luego pueden seguir haciéndolo por su cuenta.”
Deja de mirarme y pasa a contemplar por la ventana los pocos campesinos que nos vamos encontrando, ya que según nos alejamos de la ciudad los campos son cada vez más escasos, mientras continua con su explicación “Pero como tienen poco talento y además solo pueden cultivar en el poco tiempo libre que tienen entre su trabajo y el tiempo que tienen que dedicar a su familia, cada paso suele llevarle varios a?os.”
Puedo imaginar fácilmente lo que me está contando, pero dejo que mi madre termine su explicación sin interrumpirla.
“Al principio el Templado de la piel es fácil, sobre todo porque lo hacen cuando son jóvenes y tienen más tiempo libre, aparte de que en su edad la ventajas de completarlo siempre son más atractivas”, continua mi madre. “Pero al crecer van teniendo mucho menos tiempo libre y la cosa se va ralentizando, aparte de tener que sacrificar el poco tiempo libre que tienen hacerlo, por lo que muchos paran tras conseguir el Templado de los músculos. Y únicamente llegan debido a que en sus trabajos si no lo tienen siempre serán inferiores a los que lo tengan.”
“Muy pocos llegan al Templado del Hueso, y ese ya es el final para la gente normal”, concluye mi madre. “La gente normal no suele tener información sobre las ventajas que hay por encima de esa etapa, y aunque lo supieran las posibles ventajas del Templado de los nervios no es la suficiente para que una persona ya adulta y con familia dedique lo que posiblemente sean décadas de su tiempo para llegar a él.”
Tras terminar su explicación, mi madre deja de hablar mientras veo que contempla con melancolía la muralla de la ciudad que se va haciendo más peque?a en la lejanía.
Y esa imagen es la finalmente rompe todas las similitudes de mi antiguo mundo con este, ya que una cosa es leer como es el mundo, y otra muy distinta ver como en la distancia las cosas no se van perdiendo en el horizonte como estoy acostumbrada, sino que simplemente se van haciendo más y más peque?as como si estuviéramos en una enorme línea recta.

