Maki bajaba las escaleras y ahí pudo ver a Flare quien estaba sentada tomando un té.
—Oh, no esperaba verte tan temprano Maki.
—Lo mismo podría decir de ti, Flare. ?No duermes acaso?—preguntó mientras se sentaba frente a Flare.
—Claro que duermo, pero mi sangre de dragón me permite descansar en poco tiempo, tres horas es más que suficiente para estar en pleno funcionamiento.
—Que envidia...—dijo Maki con una voz cansada mientras dejaba caer la cabeza sobre la mesa.
—?Volviste a so?ar?
—Uh hum.—afirmó Maki con la cabeza en la mesa.
—?Quieres hablar de ello?
—Nnn nnn.—negó Maki con la cabeza aún en la mesa.
—De acuerdo.—Flare continuó bebiendo su té.
Mientras pasaban los minutos Maki mantuvo su cabeza en la mesa y respiraba apaciblemente, como si intentara volver a dormir sin éxito.
Flare se mantuvo en silencio mientras la Oni seguía con la cabeza en la mesa, incluso tras terminar su té.
—?Quieres salir ahora? Podríamos aprovechar que es temprano y no hay casi nadie en las calles.
—?Aprovechar el qué?—preguntó aún con su cabeza en la mesa.
—Conocer las calles, hablar, discutir sobre tus sue?os. Cualquier cosa es valida.
—Mmm... Bueno.—afirmó mientras al fin levantaba la cabeza de la mesa.
—Pues en marcha.—dijo Flare al levantarse y tras ella iba Maki.
Las calles de la Ciudadela estaban vacías, la tenue luz artificial de las farolas contrastaban aquel extra?o silencio con una iluminación casi romántica acompa?ada con los primos cantos de las aves.
—Creo que me acostumbre muy rápido al bullicio de la Ciudadela, tanto que el silencio me inquieta un poco.—mencionó Maki mirando todas las calles.
—Supongo que si.
—?No te incomoda?
—Lo hace, pero no tanto como a ti por lo que veo.
—?Otra ventaja de ser parte dragón?
—No, no es eso. Solo que durante a?os me acostumbré al silencio de las monta?as y del castillo de mi padre, y un silencio como éste casi que me resulta nostálgico.
—Nunca hablaste en profundidad sobre cómo es vivir en aquellas monta?as, o qué clase de vida has tenido.
—Vivir en las monta?as no es nada sorprendente, salvo por el hecho de que allí habitan la mayoría de los dragones.
—?Dónde están?
—En el frío norte allí se ubican las monta?as e incluso más allá de esas monta?as, aún más al norte, hay una peque?a península dónde se ubica el castillo de mi padre.
—?El norte no es un lugar muy frío?
—Lo es, pero para nosotros los dragones no es contratiempo alguno. Nuestra piel absorbe el maná de forma natural, lo que nos protege de todo frío o calor extremo; y nuestras escamas son más duras y resistentes que cualquier metal existente, lo que nos protege de cualquier impacto posible.
—Debo decir que ciertamente son escamas duras.—dijo Maki mientras se miraba la mano.
—Oh no no, comparar mis escamas con las de algún dragón puro o con las de mi padre es un error.
—?Hay tanta diferencia?
—Mucha más de la que te imaginas. Si solo te da?aste la mano al golpear mis escamas, al tratar de golpear las de mi padre tu mano y brazo simplemente se romperían.
—No parece que estés mintiendo.—dijo Maki al ver la expresión de Flare y al oír el tono de su voz.
—No lo hago.
Maki y Flare llegaron a una de las tantas estatuas que hay en la ciudadela. En ella estaba Kiraya, la heroína. A diferencia de la que estaba en el centro de la ciudadela, ésta es más peque?a y minimalista.
En la placa que está a los pies de la estatua se haya grabado: "En memoria de la heroína de la Capital Imperial, Kiraya LeonHeart. Que tus logros y proezas trasciendan y dividan los cielos una vez más."
—?"Trasciendan y dividan los cielos una vez más"?—leyó Maki confundida— ?Entiendes a qué se refiere?—le preguntó a Flare pero ella se hallaba con la mirada perdida en la estatua— ?Flare?
—Oh, perdón. Estaba perdida en mis pensamientos...
—Lo mismo hiciste la primera vez que nos vimos. ?La estatua es importante para ti?
—Si y no, no diría que fuera importante para "MI" pero si lo es para alguien que es importante para mi.—la voz de Flare sonaba con ligera melancolía.
Maki volteó nuevamente a la estatua y guardó silencio, acompa?ando a su amiga en sus pensamientos.
Tras unos momentos de silencio Flare volvió a caminar y Maki la acompa?ó.
—?Quieres hablar de ellos?—dijo Maki mientras miraba a la estatua de la que se alejaban.
—Dentro de poco llegaremos, allí te lo diré.
—?"Llegaremos"? ?Dónde?
—Tú solo camina conmigo.—respondió Flare con una peque?a y casi imperceptible sonrisa.
—De acuerdo...—susurró Maki con una tímida voz.
Durante unos minutos ambas caminaron en silencio sin mediar palabra.
Maki se sentía extra?a al no hablar con Flare, pero no sabía que decir sin parecer una forzada conversación. Pero a los pocos pasos llegaron a otra estatua.
La estatua presentaba a una joven Elfa con un bello y corto vestido, una fiera y enfadada mirada, y en sus manos había un grimorio.
En la placa de la base de la estatua se haya grabado: "En memoria de la Heroína Lily 'La Santa', que tus manos calmen y curen a aquellos que se hayan desviado del camino, pues en ellas descansan las memorias de quienes una vez habitaron estas tierras."
—?Lily?—se preguntó Maki a si misma— ?No la habíamos visto antes ya?
—Así es, ella es mi madre.
—?Tú madre?—Maki giró sorprendida en dirección a Flare, ella estaba con una cálida sonrisa mirando la estatua.
—Si, es mi madre.—reafirmó mientras pasaba su mano sobre la placa.
—Pero... Ahí dice "En memoria" ?Acaso ella...?
—No—negó Flare con la cabeza—. Ella aún vive.
—?Entonces porqué?—se preguntó Maki mirando de nuevo la placa.
—De esta forma las historias perduran y sus héroes descansan dejando detrás de sí un legado.
—?Acaso Kiraya también está viva?
—No, mi madre es una Elfa, Kiraya fue una humana.
—Claro... Los Elfos viven mucho más que el resto—la luz del alba empezaba a iluminar las calles a la vez que la estatua de Lily también recibía su luz—. ?Tienes algo pensado para hoy?
—Tenía...—respondió Flare mientras miraba la estatua de su madre.
—?Quieres descansar por hoy?—preguntó Maki mientras también miraba la estatua.
—Si.—la voz de Flare sonaba un poco aliviada a la vez que un poco decaída.
Maki volteó a ver a Flare quien tenía una leve sonrisa en su rostro.
La luz del día poco a poco iluminaba las calles de la Ciudadela, la luz empezó a entrar por las ventanas de la posada, iluminando el rostro de Ryuji quien dormía plácidamente.
—?Hum?—Ryuji se despertó con dificultad, mientras miraba su entorno se percató de que Maki no estaba—Ya se habrá ido supongo...—susurró mientras se levantaba de la cama.
Aragi seguía dormido, cuando de pronto alguien tocó la puerta. Al abrirla Ryuji se dio cuenta de que era Alice quien llamaba.
Ella estaba allí para cuidar a Aragi mientras él y Maki no estaban en la posada.
—Gracias por cuidarlo día a día.
—No hace falta que lo agradezcas. Es algo que quiero hacer.
—Aún así, gracias.—dijo Ryuji mientras tomaba sus cosas y salía de la habitación.
Tras dar la caminata diaria hacía la Academia, Ryuji vio a Aria esperándolo en la entrada. Con una simple sonrisa Ryuji y Aria se saludaron, caminando hacía el despacho de la directora.
—Quedan dos días antes del torneo.—dijo Aria.
—Si.
—Por ese motivo esta será nuestra última reunión.
—?Por qué? Aún nos quedan dos días.
—Es porque nos quedan dos días que te lo digo, deberías usar el día de ma?ana para pasar tiempo con tu compa?era, planear estrategias y contarle lo que has aprendido conmigo. ?O acaso esperas contarle todo en medio del torneo?—preguntó Aria con mofa.
—Tienes razón... Pero sería una lastima.
—?Qué cosa?
—Es que ya no podré pasar tiempo contigo.
—Pfff—Aria empezó a reírse, burlándose de Ryuji—. Eres un encanto...
—Lo digo de verdad.—replicó Ryuji con algo de rubor en el rostro.
—Lo dices como si jamás volviésemos a vernos. Podremos vernos una vez finalice el torneo si eso es lo que te preocupa.—dijo Aria con una seductora y presumida mirada.
—Cierto... ?Cierto! No tengo razones por las que sentirme mal.
—?Ahora lo entiendes? Bien, repacemos lo que hemos aprendido hasta ahora.
—?Si!
El rostro de Ryuji lleno de emoción durante sus lecciones y la pícara sonrisa de Aria a quién le gustaba molestar al joven Oni era, llegados a este punto, una rutina diaria en sus clases personales.
Fuera de la Academia y cerca de la estatua de Lily se encontraban Maki y Flare sentadas en un banco color blanco cual pálido mármol. Allí estaban ambas chicas riendo mientras hablaban de sus vivencias y aventuras personales.
—?Estamos hablando del mismo Ryuji?—preguntó Flare con sorpresa.
—El mismo.—afirmó Maki con un presumido rostro lleno de satisfacción.
—Quien diría que alguien tan aparentemente recto y educado como él podría haber sido alguien tan tímido de peque?o...
—No solo eso, era alguien a quién resultaba fácil hacer llorar.
—?Segura que no eras tu quien lo hacía llorar?—preguntó Flare con una sonrisa modesta.
—Bueno... Jejeje.—Maki estaba tan avergonzada que no encontraba las palabras correctas.
—Casi siento pena por el peque?o Ryuji quien tuvo que soportar a una ni?a tan mala como tú.—dijo Flare con una voz llena de burla.
—?Calla!—exclamó Maki mientras se reía.
—Jeje, él siempre te está llamando "Se?orita Maki", ?El que te llame así está relacionado con el hecho de que lo molestases desde joven?
—Mira que linda nube.—Maki se?aló al cielo.
—De nada te servirá evadir la pregunta conmigo.—la sonrisa de Flare era tan burlona que resultaba algo irritante.
—Bieeen tu ganas, te lo diré.—exclamó Maki con algo de irritación en su voz.
...
Fue hace ya muchos a?os, ambos éramos peque?os y en esa época mi padre se había ido hace ya tiempo y era el líder de la tribu, Shinichi, quién me cuidaba en lugar de mi padre.
Cómo Ryuji era su nieto fue normal para nosotros convivir juntos, él era bastante tímido y yo por mi parte era muy enérgica tanto así que Shinichi solía rega?arme mucho, incluso frente a Ryuji diciéndole cosas cómo "no seas como ella". Seré sincera al decir que eso me molestaba pero Ryuji nunca mostró algún comportamiento distante conmigo, más bien era todo lo contrario parecía que cada vez que Shinichi me rega?aba Ryuji pasaba más tiempo conmigo, llegando al punto de que Shinichi ya ni se molestaba en seguir rega?ándome frente a él.
En nuestra tribu tenemos la costumbre de pelear por todo, entre nosotros una pelea mano a mano es una muestra tanto de afecto cómo de camaradería. Ryuji y yo siempre nos la pasábamos peleando, él al ser hijo de los dos más grandes guerreros de nuestra tribu siempre pensó que debía mostrar su valía y seguir los pasos de sus padres.
Fue un día cómo cualquier otro, a la edad de nueve a?os, que él se me acercó con una propuesta de duelo.
—?Maki! Pelea conmigo.
—De acuerdo.—Respondí con una sonrisa.
—?Pero no así! Quiero que peleemos con todas nuestras fuerzas.
—?Algo te molesta? ?Quieres que llame al Anciano?
—?No! Quiero demostrar que soy cómo mis padres y que puedo ser un gran guerrero.
—?Estás seguro?
—?Si!—Ryuji mostraba un rostro lleno de determinación al pronunciar esas palabras.
—Mmm... No lo sé.—mi respuesta fue casi una provocación, y Ryuji se mostraba frustrado por no tomarme en serio su propuesta.
—?Entonces llama al Abuelo y que él sea testigo de que tan enserio me tomo esto!
Tras eso nos reunimos Ryuji, Shinichi y yo en una peque?a zona de duelo.
Las reglas eran simples: ganaba quién huyera de la zona del duelo, quién cayera inconsciente o quién admitiera la derrota.
Puedes imaginarte cómo terminó la cosa...
El encuentro no duró ni diez segundos y Ryuji ya estaba sin aliento en el suelo.
—?Maki es la vencedora!—exclamó Shinichi.
Las palabras de Shinichi dieron fin a nuestro encuentro pero eso no detuvo a Ryuji de seguir insistiendo en nuestros duelos. Cada semana me retaba a un duelo, y el resultado siempre fue el mismo.
—Esto se está poniendo aburrido—dije ya fastidiada—. ?Hagamos algo!
—?Qué se te ocurre?—me respondió con una jadeante voz y una mirada de frustración.
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—Si yo gano tu me llamarás "Se?orita Maki" en se?al de respeto por el esto de tu vida hasta que puedas derrotarme—recuerdo sonreír de forma presumida y arrogante solo para provocarlo.
—Pero soy el nieto del líder, ?Tú deberías tratarme con respeto!
—?Acaso tienes miedo de nunca vencer?
Cómo si mi provocación fuese la gota que derramó el vaso, Ryuji aceptó.
Esa fue la primera vez que vi a Ryuji tan enojado.
El peso que recaía en sus hombros por ser nieto del líder e hijo de los mejores guerreros era el mayor de sus orgullos y con la intención de mostrar su valía, él no podía permitir que alguien lo humillara de esa manera, porque para él eso significaría burlarse de su familia.
Mentiría si dijera que ese combate fue fácil, porque no lo fue, y tiene el recuerdo de ser nuestro primer encuentro dónde ambos dimos todo. Pero el resultado final no cambió, yo vencí y él comenzó a llamarme "Se?orita Maki".
Al principio fue un tanto extra?o para todos en la tribu, pero con el pasar del tiempo a nadie parecía molestarle.
Conforme pasaron los a?os nuestros duelos cada vez fueron disminuyendo más y más. Pero él nunca se rindió.
Aún espero el día que Ryuji venga a mi y me pida un duelo, estoy segura de que él nunca dejó de entrenar incluso sin yo saberlo.
Quizá ahora mismo él esté aprovechando sus clases con Aria para nutrirse de conocimiento que pueda serle útil por si alguna vez decide desafiarme una vez más...
...
—Increíble... El peque?o Ryuji era tan tímido, el adolescente Ryuji era tan impulsivo y el Ryuji de ahora es tan calmado y cauto.—dijo Flare mientras miraba al cielo en dónde ahora estaba el sol matinal.
—El tiempo cambia a las personas.—agregó Maki con un suspiro.
—Hablando de cambiar, ?Crees que Ryuji y la directora tengan algo? Gui?o gui?o—divagó Flare con risa.
—Nah. Conozco a Ryuji desde siempre, lo más probable es que no ocurra nada entre ellos, siempre fue un cobarde cuando se trata de temas románticos. Te lo puedo asegurar.
—Pero Aria es una Súcubo.
—Tienes un punto...—Maki guardó silencio por un momento.
—?Quieres ir a comprobar?
—No soy su madre...
—?Peeero?—preguntó Flare con insistencia.
—Peeero ese idiota podría arruinarlo.—dijo Maki mientras se levantaba con una ma?osa sonrisa.
—Al final si que lo cuidas como si fueras su madre.—se burló Flare mientras también se levantaba.
—Una hermana mayor más bien.
Entre risas las chicas fueron caminando rumbo a la Academia.
En el despacho de la directora Aria y Ryuji seguían con sus clases privadas.
—Creo que ya está todo dicho... Resulta que eres un muy buen estudiante, jamás pensé que un Oni podría ser tan aplicado.
—Lo dices cómo si no hubiera demostrado interés desde un principio.
—Aún así me sorprende que hayas podido seguir el ritmo de mis clases. Entre el profesorado tengo mala fama por explicar todo de forma muy densa e irme por las ramas.
—En mi caso no es algo que me moleste, siempre me es útil aprender cosas nuevas.
—útil, ?Huh? ?Aprovecharás el torneo para desafiar a Maki de nuevo con tus conocimientos actuales?
—Dudo que mi conocimiento actual sobre magia sirva de algo si no puedo usarla.
—Podrías usar objetos mágicos.—mencionó Aria con tranquilidad.
—?Cómo dices?—preguntó Ryuji confundido.
—Ya sabes... Rifles de maná, guanteletes mágicos, cualquier arma que use un núcleo de maná podría servirte.
—?Serviría? Digo... Conozco mejor que nadie que tan fuerte es la Se?orita Maki, quizá sea un esfuerzo inútil.
—?Alguna vez algo "inútil" te detuvo? Si ese fuese el caso nunca habrías mostrado interés por la magia, ?O acaso el tiempo que dedicaste a este estudio no te sirvió para nada?
—Al contrario.
—Entonces aprovecha que la conoces mejor que nadie para planear algo con ese cerebro tuyo, y utiliza toda esta "inútil" información en tu beneficio.—sonrió Aria.
—?Si!
Justo en ese momento alguien tocaba la puerta.
—Creo que a partir de ahora empieza tu duelo, Ryuji—mencionó Aria mientras lo miraba con una peque?a sonrisa—. Adelante—exclamó en dirección a la puerta, Maki y Flare entraron.
—Ey—saludó Maki—. Esta vez si toqué la puerta.
—Parece que aprendiste modales.—dijo Aria con picardía.
—Oye no seas tan...—antes de que Maki pudiera terminar la frase Ryuji se levantó violentamente de su silla.
—?Se?orita Maki!
—?S-Si?—Maki se había sorprendido por el repentino grito lleno de emoción de Ryuji.
—?Te reto a un duelo en el torneo!—dijo Ryuji mientras apuntaba a Maki con el dedo índice, acompa?ado de una expresión de completa y absoluta determinación en su rostro.
—Vaya... Y justo cuando pensaba que era alguien tranquilo.—susurró Flare.
—Acepto.—dijo Maki sin duda alguna en su voz mientras miraba a Ryuji a los ojos con confianza. Tras aceptar el duelo Maki se retiró del despacho acompa?ada de Flare, Ryuji por su parte volteó hacía Aria quien lo miraba con una agradable sonrisa.
—Entramos solo para salir en menos de un minuto.—dijo Flare mientras caminaba junto a Maki, saliendo de la Academia.
—No creo que lo entiendas pero en resumen cuando un Oni reta a otro ambos saben que deben hacer y eso es prepararse. Tenemos tiempo hasta el inicio del torneo y quiero enfrentar a Ryuji cómo se lo merece—afirmó Maki con confianza—. Ahora, ?Vamos a entrenar!
Durante lo que restó de día Ryuji habló con Aria sobre distintas estrategias posibles para su encuentro. Maki por su lado invirtió tiempo en un entrenamiento con Flare pero más calmado pues no querían repetir lo del día anterior.
Los minutos pasaron, las horas pasaron.
—Y justo hoy te dije que el tiempo de ma?ana lo uses para planear tus estrategias con ella...—negó Aria con la cabeza mientras tenía una sonrisa en el rostro.
—Parece que éste no será nuestro último día juntos, ?No crees?—afirmó Ryuji mientras reía junto a Aria.
—Decidido, ma?ana te acompa?aré a Al'Midas para que te equipes bien.
—?Puedes dejar la Academia tan fácil?
—Ma?ana la Academia permanecerá cerrada para preparar todo lo relacionado al torneo, así que no existen razones para no acompa?arte.
—Perfecto.—dijo Ryuji con una sonrisa satisfecha.
La noche poco a poco fue llegando, Ryuji se despidió de Aria y volvió a la posada.
Al llegar no vio ni a Maki ni a Flare por ningún lado, simplemente subió las escaleras y al entrar a la habitación vio a Maki durmiendo.
Parecía que ella también se estaba tomando el duelo enserio, Ryuji pudo notar su agotada respiración similar a la que ambos tenían luego de luchar cuando eran ni?os.
El torneo inicia en dos días. Y ambos tenían una meta adicional aparte del objetivo original.
...
A la ma?ana siguiente tanto Ryuji cómo Maki habían salido.
Ryuji fue con Aria a Al'Midas; Maki por su lado fue con Flare a la Arena.
Cada uno se preparó a su manera, ambos sabían que esta vez no sería como las anteriores veces razón por la cual estaban tan centrados y con objetivos claros.
La ma?ana pasó...
Aria y Ryuji dedicaron su tiempo en planear y pensar posibles escenarios al mismo tiempo que buscaban equipamiento útil y práctico para Ryuji.
Maki y Flare se enfrentaron de forma amistosa en la Arena para tener una mejor percepción general de la Arena de combate.
La tarde pasó...
Aria y Ryuji aprovecharon para descansar un poco de tanta estrategia y volvieron a repasar los estudios mágicos de Ryuji.
Maki y Flare descansaron de tanta actividad física y estando sentadas frente a la estatua de Lily decidieron relajarse.
La noche pasó...
Ryuji y Maki habían vuelto a la posada, ambos se veían algo agotados pero por razones distintas. Ninguno de los dos dirigió palabra alguna al otro, solo compartían miradas de confianza acompa?adas de una sonrisa presumida.
...
Hoy es el día.
Tanto Ryuji como Maki estaban despiertos y preparados, al abrir la puerta para salir se encontraron con Alice.
—Te encargo a mi padre, Alice.—dijo Maki con confianza.
—Déjamelo a mí, ustedes dos den todo de sí.
—Eso haremos.—afirmó Ryuji con confianza.
Ambos abandonaron la habitación y se encontraron con Flare en la planta baja, los tres abandonaron la posada.
Alice los miraba desde la ventana de la habitación.
—Aragi... Tu hija se prepara para el torneo, solo espero que estés despierto para cuando vuelva triunfante.—susurró Alice con una melancólica voz.
—Solo espero que no se enoje por haber estado dormido tanto tiempo...—la débil voz de Aragi hizo eco en la habitación. Alice giró en dirección a Aragi con sorpresa— Hola... ?Me extra?aste?—preguntó Aragi con un tono de burla en su voz.
—Tontito...—respondió Alice mientras saltaba en dirección a Aragi y lo abrazaba— ?Tienes idea de lo asustada que estaba? Pasaron cuatro días desde que te dormiste...
—Perdón por ello—dijo Aragi mientras pasaba la mano por la cabeza de Alice—. Sigues siendo la misma ni?a sin importar cuantos a?os pasen.
—Idiota...—la voz de Alice empezó a resquebrajarse casi cómo un llanto.
—Me encantaría ir a ver a Maki, pero me muero de sed y de hambre.—bromeó Aragi.
—Si tienes energía para bromear supongo que estás bien, tan bien cómo para no necesitar mi ayuda.—mencionó Alice antes de soltar a Aragi con un leve enfado.
—?Era broma! Una broma.—dijo Aragi quién estaba un tanto débil como para moverse correctamente.
—Je espera aquí, volveré con algo suave para que comas y bebas.—se burló Alice mientras salía de la habitación con una sonrisa.
—Gracias—susurró Aragi mientras volteaba a la ventana—. Espero que Maki no haya heredado el temperamento de su madre... De ser así me golpeará al volver a verme jeje.
Maki, quien estaba en la entrada de la Arena, aún no sabía que su padre había despertado y en su lugar ella junto a Flare y Ryuji contemplaban la conglomerada entrada.
—Bueno, aquí estamos...—afirmó Maki mientras entraba a la recepción de los combatientes en la Arena.
—?Asustada?—preguntó Ryuji con tono provocativo.
—Nerviosa más bien.—divagó Maki ignorando el intento fallido de provocación.
—Solo queda esperar a que digan el orden de los combates.—agregó Flare mientras miraba los paneles dónde se ubicaba una pirámide eliminatoria.
—Los veo bien a todos—la voz de Yang se hizo presente mientras se acercaba al grupo—. Hola.
—Yang, te veo motivada.—mencionó Ryuji.
—Si, este a?o el torneo tiene grandes participantes...—dijo al ver de reojo uno de los pasillos en dónde se podía ver a la distancia a una mujer de aspecto vulpino y ropas de aspecto tradicionales caminar— Es emocionante.—susurró para sí misma.
—?Sabes cómo se dividirá el torneo?—preguntó Maki.
—Si, se dividirá en dos fases, hoy serán los combates individuales y en dos días serán los combates dobles. O así debería de ser pero algo me dice que las cosas cambiaran un poco...—susurró para sí misma.
—?Las parejas ya están decididas?
—No, una vez finalice el torneo de hoy los participantes pueden anotarse en pareja para la segunda fase.
—Ya veo...—dijo Maki mientras miraba a Ryuji.
—Bien, más te vale no perder hasta enfrentarme.—sonrió Ryuji mientras miraba a Maki. Ambos se reían mientras esperaban que se decidan los combates.
—?Me perdí algo?—le preguntó Yang a Flare.
—Bueno... Digamos que esos dos tienen que arreglar un tema personal cómo solo los Oni saben: Con una pelea.
—No lo entiendo del todo, pero que gane el mejor.—afirmó Yang con orgullo.
—Te veo un tanto distinta.—mencionó Flare con duda.
—Serán imaginaciones tuyas.—respondió Yang con la vista centrada en el pasillo que había visto antes.
—Ya...
—?Mira! Se están decidiendo los combates.
En los paneles eliminatorios empezaron a formarse los nombres.
Eran un total de doce participantes.
—Que pocos... Juraría que en el examen habían muchos más.—dijo Ryuji sorprendido.
—Si, bueno... Son cosas que pasan, ?Verdad?—dijo Yang con un tono despectivo mientras miraba a Maki.
—Ya, ya, no te preocupes por ello, mejor para nosotros. ?No?—Maki se reía un tanto nerviosa.
—Los combates fueron elegidos.—las palabras de Flare pusieron un punto y final a la acalorada situación.
Los doce luchadores fueron elegidos con un total de seis combates:
Ryuji; Miir.
Ashley; Sam.
King; Al'Rak.
Flare; Vlad.
Yang; Sarah.
Maki; Frederik.
?Con los combates ya decididos inicia el Torneo de la Academia!
Fin del Capitulo 21.

