Yang y Maki estaban frente a la puerta que daba a la Arena.
—?Nerviosa?—preguntó Maki.
—No para nada.—respondió Yang con un tono sarcástico y moviendo los dedos con nerviosismo.
—Venga, vamos.—con una sonrisa burlona Maki tomó la mano de Yang y ambas salieron a la Arena. Al salir, el público en las gradas las recibieron con un fuerte grito de ovación. Los aplausos se podían oír en toda la Arena.
—?Y aquí vienen las ganadoras!—exclamó la presentadora mientras bajaba del cielo— ?Ustedes dos, acérquense!
Maki y Yang caminaron hacía la presentadora quién estaba justo en el centro de la Arena. En su camino miraron hacia las gradas: Maki vio que allí estaban Ryuji, Alice y su padre saludándola mientras sonreían; Yang por su parte pudo ver a Sarah quién, aún estando cruzada de brazos y con una mirada seria, le sonrió.
—Esto es algo nuevo para mí—susurró Maki mientras caminaba—, ?Y para ti Yang?—preguntó mientras volteaba a ver a Yang.
—T-También...—susurró Yang mientras desviaba la mirada, una tímida lágrima bajaba por su mejilla.
Maki prefirió no decir nada y solo seguir caminando a su lado.
Cuándo ambas llegaron dónde estaba la presentadora, vieron que ésta tenía un elegante maletín con ella.
—?Muy bien!—exclamó la presentadora— Cómo todos saben el torneo de éste a?o fue el más peque?o en el sentido de la cantidad de combatientes... ?Pero a su vez fue el más grande a nivel de espectacularidad y emoción!—gritó con fuerza mientras que el público también gritaba y aplaudía— Y cómo es costumbre para todos nosotros... ?Es hora de la entrega de premios! En nuestro haber únicamente tenemos tres recompensas: para el tercer lugar es una recomendación exclusiva por parte de la Academia que le otorga al ganador la posibilidad de recibir una beca de por vida; para el segundo lugar tenemos una vivienda privada permanente en el recinto aleda?o a la Academia, dicha vivienda posee todas las comodidades dignas de un campeón de la Arena; y para el primer lugar tenemos el premio gordo: ?Una moneda de platino!—exclamó la presentadora mientras levantaba el maletín— Ahora es momento de la decisión, ?Quién de ellas se quedará con la moneda y quién de ellas se quedara con la vivienda?—la presentadora se giró en dirección a Maki y Yang, poniendo el micrófono en su dirección.
—Desde el principio mi objetivo fue la moneda de platino.—afirmó Maki.
—?Vaya! Parece que la combatiente Maki está segura de su decisión. ?Pero que opina la combatiente Yang?
—B-Bueno... Para ser sincera no esperaba llegar hasta aquí... Así que si Maki dice que quiere la moneda, yo optaré por la vivienda.
—?Estás realmente segura?—preguntó la presentadora.
—Si.—afirmó Yang con plenitud.
—?Muy bien! ?Los combatientes ya eligieron sus recompensas!—exclamó la presentadora mientras abría el maletín.
—Me sorprende que no nos hayan hecho luchar por ver quién se llevaba el primer premio.—dijo Maki con cierta sorpresa.
—Que no te extra?e—respondió la presentadora—. Todos los a?os hacemos lo mismo, ponemos a ambos combatientes frente al premio y si los dos deciden que quieren la misma recompensa los hacemos combatir. En ésta ocasión no fue el caso así que no se preocupen—la presentadora sacó dos papeles certificados y una caja negra con decorado dorado—. ?Aquí tenemos el certificado de vivienda para la combatiente Yang!—la presentadora le entregó el papel a Yang, quién tras recibirlo comenzó a leerlo, y guardó el otro certificado.
—?Está todo en orden?—preguntó Maki.
—Si.—afirmó Yang.
—Y aquí... ?La moneda de platino!—la presentadora abrió la caja negra y dentro de ella había una preciosa moneda blanquecina con un particular y bello brillo plateado. La presentadora cerró la caja y se la entregó a Maki quien la levantó en se?al de victoria, el publicó aplaudió y dieron gritos de felicitaciones.
—Genial...—susurró Maki para si misma.
—?Amable público! ?Es mi deber agradecerles por estar presentes una vez más en el torneo anual de la Academia!—exclamó la presentadora mientras alzaba el vuelo hacia el cielo— ?Espero volverlos a ver el próximo a?o!—tras sus palabras, en el cielo se pudieron apreciar fuegos artificiales en se?al del cierre del evento. La gente en las gradas aplaudieron mientras se levantaban de sus asientos y se marchaban.
—Ah ganado...—dijo Alice aún sentada en su asiento mientras a su lado estaban Aragi y Ryuji.
—La se?orita Maki es increíble. ?No lo crees se?or Aragi?
—Sin dudas...—Aragi sonrió mientras miraba a Maki— Conociéndote estarías gritando de alegría tú también Tsukihi...—se susurró para sí mismo.
—Salgamos, debemos darle la enhorabuena.—afirmó Alice mientras se levantaba de su asiento.
—Es verdad, vámonos se?or Aragi.
—Voy.—Aragi se levantó mientras sonreía.
Los tres salieron de la Arena, acompa?ando a la conglomeración de personas que bajaban las escaleras.
Una vez fuera Aragi escuchó el grito de una voz conocida.
—?Papá!—al girarse, Aragi fue embestido por Maki y ambos cayeron al suelo.
—?De que me suena esta escena?—preguntó Alice con una sonrisa de mofa.
—Deja Vú.—rio Aragi.
—?Gané la moneda de platino!—exclamaba felizmente Maki mientras movía la caja en sus manos.
—Lo sé—Aragi acarició la cabeza de su hija—, lo hiciste muy bien.
—Jejeje.—Maki reía mientras era acariciada por su padre.
—Deberíamos apurarnos en ir a la posada—interrumpió Alice—. No queremos miradas indiscretas.
—Es verdad.—afirmó Aragi mientras él y Maki se levantaban.
—Deberíamos festejar mi triunfo.—Maki puso sus manos en sus caderas, en se?al de victoria.
—Bien... Ganaste así que te mereces una recompensa.—afirmó Aragi mientras miraba a Alice.
—A mi no me mires.—Alice por su lado desvió la mirada.
—?Qué tienes pensado Se?orita Maki?
—Bueno... Me gustaría volver a probar el alcohol, siento que la última vez no pude disfrutarlo lo suficiente.
Aragi y Alice se quedaron en silencio tras las palabras de Maki. Ryuji sin entender la situación los miró.
—?Pasa algo?—preguntó extra?ado.
—Bueno...—Alice desvió la mirada.
—?Oh, vamos! Aquello fue cosa de una vez.—se quejó Maki.
—?Qué me perdí mientras estuve fuera?
—Maki no soporta bien el alcohol.—dijo Aragi.
—?Papá! Se supone que estés de mi lado.
—Oh, no exageren. Seguro no es para tanto.—Ryuji se encogió de hombros mientras comenzaba a caminar.
—Ryuji tiene razón, no hay nada de malo.—exclamó Maki mientras hacía énfasis en la palabra "nada" y al ver la actitud que ella tenía, Aragi y Alice cruzaron miradas con cierta incredulidad antes de dar un denso suspiro.
—Se?orita Maki.
—?Si?
—?Qué fue del tercer premio?
—Oh eso... Luego de recibir nuestro premio Yang y yo volvimos al camerino y allí estaban King & Ashley. Ellos quedaron en el tercer puesto.
—Entonces supongo que se quedarán con la beca...—Ryuji se oía con cierta tristeza.
—Nah no creo.—negó Maki.
—?Por qué?
—Ellos ya tienen una beca permanente.
—?De verdad?
—Si, eso dijeron al momento de recibirlo. Yang y yo pudimos oír su conversación con la presentadora.
—?Y que pasará con la beca?
—No lo sé, si quieres puedes ir a preguntarles.
—Lo haré... Pero primero vamos a festejar.—Ryuji sonrió.
—Me gusta tu actitud.—Maki puso su brazo por encima del hombro de Ryuji y ambos caminaron mientras daban unos torpes pasos de baile, cómo si aquellos pasos fueran la muestra de su triunfo.
—?Estarán bien?—preguntó Alice mientras ella y Aragi estaban detrás de Maki y Ryuji.
—Si...
—No te escuchas muy seguro.
—Sólo evitemos que tome demasiado.
—Hecho.
Tras unos cuantos minutos de larga y cansada caminata todos llegaron a la posada.
Una vez dentro Maki fue corriendo a las escaleras.
—?Se?orita Maki?
—Apesto, me quiero ba?ar.—respondió Maki con alegría mientras se iba.
—Supongo que el festejo quedará para la noche—mencionó Alice al ver cómo Maki se marchaba—. En fin... Le diré a Frederik sobre la fiesta.
—De acuerdo—respondió Aragi—. Por mi parte pensaré en que haremos tras la fiesta.
—Bien.—Alice se marchó.
—Se?or Aragi, ?Tiene pensado algún lugar al que ir?
—Me hago una idea, pero primero necesitamos que Miir y Flare vuelvan.
—Hablando de ellas, ?Dónde están?
—No lo sé, desde esta ma?ana que nos separamos aún no hemos tenido noticias de ellas.
—Solo espero que el cristal de Aria les haya servido.
—Sin duda que lo hizo, solo queda esperar.
—Si...—respondió Ryuji pensativo.
—?Tienes a la directora en tu cabeza?—mencionó Aragi con cierta picardía en su voz.
—?Soy tan obvio?
—No te imaginas cuánto—Aragi tenía un sonrisa de oreja a oreja—. En cierta medida me recuerdas a Tsukihi y a mi.
—?A?oras el tiempo junto a ella?
—Si, cada día de mi vida...
—Espero poder sentir eso al lado de Aria.
—Aprovechemos que estamos solos y tengamos una peque?a conversación hombre a hombre.
—?A que se refiere?
—Oh ya sabes, quizá éste veterano pueda darte alguna que otra recomendación de vida.
—Viéndolo así...
Durante los próximos minutos Ryuji y Aragi comenzaron a hablar sobre temas románticos, ninguno de los dos profundizó sobre su pareja pero lo que si hicieron fue mencionar experiencias pasadas.
Ryuji quién era nuevo en el tema de tener pareja escuchó las palabras de Aragi y el cómo una buena comunicación era fundamental para una relación estable, hablaba sobre que la confianza es algo de lo que jamás se debe dudar sobre la pareja. Si bien habrán sus altos y bajos en la relación, lo importante es que jamás pero jamás se traicionen pues con la semilla de la duda plantada una relación podría quebrarse con facilidad.
Ryuji por su lado hizo preguntas sobre que rol debe tener un hombre en la relación, si uno dominante o sumiso. Al escuchar esas palabras Aragi comenzó a reír casi de forma burlona, tras calmarse le explicó que no existen tales cosas cómo "dominante" o "sumiso" en una relación pues cada pareja es distinta y parte de la conversación que deben tener es el dejar en claro las bases y cimientos del cómo debe de ser el actuar de la pareja.
Algunas parejas disfrutan el tiempo en paz y tranquilidad, otras disfrutan las emociones fuertes e impactantes, y algunas son bastante más flexibles con sus gustos personales. Pero todo se resume en lo mismo: comunicación.
—?Entiendes lo que digo?—preguntó Aragi con una agradable sonrisa.
—Si, lo entiendo.—Ryuji estaba anotando lo que podía en su libreta.
—No necesitas la libreta para algo cómo esto. Con el tiempo te darás cuenta que tu manera de actuar con tu pareja es más natural de lo que pensabas.
—Entiendo... Es más que nada una manía propia que yo tengo.—dijo mientras cerraba su libreta.
—Descuida, siempre y cuándo hayas entendido mis palabras estaré satisfecho.
—Si se?or.
Mientras Aragi y Ryuji continuaban con su conversación por la puerta de la posada comenzaron a llegar más y más clientes, algunos de ellos eran caras conocidas.
Entre ellos estaban Aria en su forma de ni?a, Yang, Sarah y los gemelos.
—?Ryuji!—dijo Aria mientras se acercaba a la vez que cambiaba a su forma juvenil.
—Hola—respondió Ryuji mientras abría sus brazos esperando un abrazo—, pensé que tardarías más en terminar el día de hoy.
—Nah—Aria se sentó al lado de Ryuji y aceptó el abrazo—, todo gracias a que el torneo terminó antes de tiempo.
—Me alegro.
Yang y Sarah caminaron a una mesa aparte y, tras sentarse, comenzaron a hablar.
Los gemelos por su parte fueron a la barra principal.
—?Hay noticias de ellas dos?—preguntó Aria.
—Si te refieres a Flare y Miir la respuesta es no.—respondió Aragi.
—Espero que hayan noticias pronto.
—Yo igual, pero por esta noche nos relajaremos.
—?Cómo?
—Mi hija está tan emocionada por haber ganado que quiere festejar esta noche.
—Ja, espero que no hayan problemas.
—Yo igual...—susurró Aragi.
Mientras Aria estaba abrazada a Ryuji notó que él miraba a los gemelos.
—?Tienes algo que decirles?
—Oh nono, es sólo que tengo entendido que ellos no necesitan la beca.
—?Y tenías la esperanza de que te la diesen a ti?
—Se puede so?ar, ?No?—preguntó Ryuji con una sonrisita mientras Aria se reía.
—No puedes... Incluso aunque te la dieran, ese certificado es solo para los que ganaron el torneo.
—Por algo dan los premios en público.—mencionó Ryuji dándose cuanta de la situación.
—Exacto.
—Bueno... no perdía nada por pensarlo.
Aria se volvió a reír, y con una sonrisa tímida le dio un beso en la mejilla a Ryuji.
Mientras ambos jugueteaban Aragi desvió la mirada con una leve sonrisa en su rostro.
—Los dejaré solos un momento, iré a comprobar algo a la habitación.—dijo Aragi mientras gui?aba un ojo a Ryuji.
—De acuerdo.—Ryuji le devolvió el gui?o.
Con una sonrisa en su rostro Aragi subió las escaleras.
Una vez en la habitación Aragi comenzó a revisar de nuevo sus papeles.
Viendo los distintos documentos y notas que tenía, Aragi buscaba el nombre de alguna localización que le diese alguna pista de su próximo lugar a ir.
Pese a sus intentos él sabía que sin la información de Miir no podría ir a ningún lado, pues estaría caminando a ciegas de nuevo.
Sentado en la cama dio un suspiro pensativo.
—?Papá?—Maki había entrado a la habitación tras volver de la ducha.
—Maki.
—?Qué haces aquí?—Maki se fue acercando mientras aún se secaba el cabello.
—Revisaba información.
—?Descubriste algo nuevo?—preguntó mientras se sentaba a su lado.
—No, sólo buscaba el próximo lugar al cuál iríamos.
—Supongo que no queda nada más aquí que sea de importancia.
—Nop, al menos no fue tiempo perdido. Ahora se el nombre del culto y si Miir descubre algo importante estaremos más cerca de encontrarlos.
—Ya veo...
El ambiente se puso pesado por un momento, el silencio sólo hacía más incómoda la situación.
Viendo el panorama, Maki reposó su cabeza sobre el hombro de Aragi.
—?Maki?
—Cuéntame sobre mamá. Quiero saber más de lo que ya sé y pienso que es el momento perfecto, aún es temprano para la fiesta y las chicas no volvieron.
—De acuerdo—Aragi dejó sus papeles de lado y puso su mano sobre la cabeza de Maki—. ?Tienes algo en mente de lo que quieras saber?
—En realidad no... Sólo quiero que me hables de ella: que le gustaba, cómo era su actitud, su forma de ser... Ese tipo de cosas...
—Entonces prepárate pues tengo infinidad de cosas que contar.
—Tenemos todo el tiempo del mundo.—respondió Maki con una sonrisa.
Aragi comenzó a narrar todo de lo cuál tenía memoria. El cómo ellos se conocieron, el cómo al principio no eran más que un par de ni?os en la tribu del loto... Aragi contaba que a Tsukihi le gusta cocinar; contaba que ella era alguien muy competitiva, el cómo siempre que tenía la oportunidad la usaba para competir; hablaba de la desconfianza que Tsukihi siempre mostró hacia las personas nuevas, de cómo era una mujer precavida.
Aragi mencionaba que siempre era ella quién daba el primer paso, tanto a la hora de competir cómo a la hora de confrontarlo, pues de ella nació la idea de cumplir el sue?o de Aragi el cuál era recorrer el mundo.
Aragi habló de aquella primera vez en En'Ahr, de cómo ambos conocieron a Alice de ni?a y el tiempo que vivieron en aquel pueblo trabajando cómo cazadores para ganar dinero...
—?Era una buena época?—preguntó Maki.
—Si, lo era. Despertábamos, comíamos, trabajábamos... Era simple y efectivo.
—?Qué pasó? Tu voz suena algo triste.
—Bueno... Hubo un momento en el cuál no pude protegerla...
—?Qué ocurrió?—Maki se oía preocupada.
Aragi no sabía si contarle a Maki sobre lo que ocurrió en En'Ahr, pero al ver a su hija se dio cuenta de que ella no era una ni?a y podía saberlo.
Sin ser vulgar ni explícito, Aragi relató sobre la experiencia con el esclavista. El cómo era una persona que incluso en aquel momento comerciaba con personas.
Maki tenía una expresión de enfado en su rostro, pero Aragi la calmó al contarle cómo es que aquel hombre había perdido la vida a manos de Tsukihi a lo que Maki dio un suspiro de alivio.
Aragi narraba cómo la relación entre ellos dos mejoró tras aquel incidente, el cómo ambos se volvieron más íntimos y cómo finalmente se volvieron una pareja de manera oficial.
Maki tenía una expresión de felicidad en su rostro, pues los relatos románticos que su padre le daba le resultaban tiernos.
—Supongo que podremos dejar la narración hasta aquí.—mencionó Aragi mientras se levantaba de la cama.
—?Qué? ?Por qué?
—Mira.—Aragi se?aló la ventana, había caído la noche.
—?Tan rápido pasó el tiempo?
—Dicen que el tiempo pasa rápido cuándo te diviertes.
—Ya lo creo...—pese a su rostro fastidiado, pues Maki quería seguir escuchando a su padre, se recompuso al recordar la fiesta.
—Adelántate, yo iré a ba?arme.—Aragi se retiró con un bolso en la mano.
Maki salió de la habitación y bajó las escaleras, allí pudo ver a Ryuji con Aria algo acaramelados, a los gemelos en la barra bebiendo algún licor refinado y de aspecto elegante, y a lo lejos a Yang y a Sarah.
Al ver a Alice en la barra, se acercó a ella.
—Alice.
—Maki.
—?Qué dijo Frederik?
—Si hablas sobre tu fiesta pues aceptó.
—Genial, ?Tienes algún micrófono aquí?
—Tenemos uno, si. ?Qué harás con él?
—Anunciaré el inicio de la fiesta.
—No me digas que tienes pensado pagar las bebidas de todos o una locura así.
—Solamente lo que una moneda de oro pueda pagar.
—Espera que hablaré con Frederik de nuevo.
—?Por qué? Pensé que ya habías hablado con él.
—Si, pero no pensaba que tenías "ese" tipo de fiesta en mente.—tras sus palabras Alice fue a buscar a Frederik.
King & Ashley vieron a Maki y se acercaron a hablar con ella.
—Maki.—dijo Ashley.
—No esperaba verlos aquí.—respondió Maki al verlos.
—Solemos venir al Gato Blanco los días que estamos más cansados.—explicó King.
—O cuando queremos pasar un rato de relajación—agregó Ashley.
—Después de lo de hoy cualquiera estaría cansado.—sonrió Maki.
—Supongo que te hospedas aquí.
—En efecto.—respondió Maki imitando la manera de hablar de alguien con elegancia.
—Maki.—Alice venía junto a Frederik.
—Hola Fred.—saludaron los gemelos.
—Hola muchachos—Frederik devolvió el saludo—. Maki.
—?Si?
—?Es verdad lo que me dijo Alice?
—Gané el torneo y quiero festejarlo cómo se debe.
—?Fiesta?—preguntó Ashley.
—Si, cómo gané la moneda de platino quiero festejarlo.
—No veo nada de malo en querer hacerlo.—dijo King extra?ado mientras miraba a Frederik.
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—El problema es cuánto quiere gastar.—explicó Frederik.
—Una moneda de Oro.—respondió Maki con confianza.
—?Qué?—preguntaron los gemelos al unísono— ?Estás loca?
—No hay necesidad de ser tan agresivos...
—Una moneda de oro es mucho dinero—dijo Ashley tratando de explicarle a Maki—, dudo siquiera que Frederik tenga suficientes bebidas y comidas cómo para cubrir cincuenta monedas de plata.
—?De verdad?—Maki miró a Frederik.
—Si.
—Entonces que sean cincuenta monedas de plata.—Maki puso sus manos en sus caderas en se?al de victoria.
Frederik y Alice se vieron a los ojos con cierta perplejidad, por su lado King & Ashley estaban igual de atónitos.
Maki hizo la se?al con la mano para que Alice le diese el micrófono. Antes de hacerlo Alice miró a Frederik quién asintió con la cabeza pese a tener una expresión de resignación.
—Probando, probando—fueron las palabras que dijo Maki mientras se aclaraba la garganta, al hacerlo todos en la posada miraron a su dirección—. Buenas noches, soy Maki. Quizá algunos de ustedes lo sepa y quizá algunos otros no, pero yo soy la ganadora del Torneo que se celebró el día de hoy... Y me gustaría festejarlo—algunos de los clientes se hallaban sorprendidos mientras que otros si reconocieron a Maki—. Pues bien... decidí que por esta noche yo pagaré todas las bebidas y comidas que sean servidas aquí—Maki miró a Alice quién le trajo una botella cerrada—. Y cómo muestra de lo que digo es cierto...—Maki destapó la botella con uno de sus dedos acto seguido bebió por completo el contenido de ella, el ardor del alcohol bajaba por su garganta cómo si lo que estuviera bebiendo fuera fuego y no agua— ?Guau!—exclamó tras terminar la bebida— ?A festejar!
Con esas palabras dichas, aquellos que sabían quien era gritaron con la misma emoción que lo habían hecho en la Arena. Los diferentes clientes se acercaron a la barra de bebidas, la cuál estaba llena de botellas abiertas y cerradas.
Música comenzó a sonar para darle ambiente a la posada.
Tras unos pocos minutos luego de haber comenzado a beber, algunos de los clientes que parecían forma parte de alguna banda o un grupo de fiestas aprovecharon la ocasión para bailar y para cantar.
—Vaya...—dijo Aria mientras estaba abrazada a Ryuji— Si que es el alma de la fiesta, ?Huh?
—Ni que lo digas... No esperaba que hubieran músicos aquí.
—Mira el lado positivo—Alice les llevó una botella abierta a Ryuji y Aria, solo para volver a la barra habiendo dejado la botella con ellos—. Parece que la fiesta si que será animada.—Aria bebió directamente de la botella.
—Ya lo creo.—Ryuji también bebió.
En el centro de la posada se encontraban algunos clientes bailando y otros tocando instrumentos musicales. Todos se encontraban en un circulo y en el centro estaba Maki bebiendo mientras el resto la alentaba a beber más.
—?Bailamos?—preguntó King.
—No hace falta que lo preguntes.—respondió Ashley mientras levantaba la mano, esperando a que King la saque a bailar.
King tomó su mano y juntos fueron al centro de la posada, mezclándose con el resto.
Algunos de los que bailaban hacían gala de sus espectaculares movimientos de danza; otros aprovecharon la ocasión para usar su magia de manera recreativa, creando fuentes de agua y demás situaciones.
Maki se acercó a Yang con una botella en la mano.
—?Y-Yang!—exclamó Maki con el rostro enrojecido y una enorme sonrisa.—?B-Bailemos!
—Maki... Ya estás borracha.
—?Eso no importa!—Maki tomó la mano de Yang con ganas de que ella también bailase.
—?P-Pero estoy ocupada!
—No te preocupes por mí.—dijo Sarah quién estaba con Yang.
—?Segura?—preguntó Yang a lo que Sarah afirmó con la cabeza.
—?Ya la oíste!—Maki pudo sacar a Yang solo para ponerle el pico de la botella en la boca. Yang cómo acto reflejo bebió el alcohol.
—?Esta cosa arde!—se quejó Yang al apartar la botella y sacar la lengua con una expresión de escozor en su rostro.
—?Verdad que sí?—se rio Maki mientras bebía la misma botella.
Pese a la negativa inicial, Yang acompa?ó a Maki a bailar. Sarah se quedó sentada con una copa en la mano.
Mientras todos bailaban Aragi bajaba de las escaleras.
—Vaya...
—?Aragi!—dijo Alice mientras se acercaba a él.
—Si que está animada la fiesta.
—?Estás seguro de esto?
—Es su fiesta, se lo merece.
—Si lo sé, pero a mi me preocupa otra cosa.
—?El qué?
—Eso—Alice se?aló a dónde estaban Maki y Yang bailando, ambas estaban muy pegadas la una a la otra mientras bebían de la misma botella—. ?Y si va a peor? Ya sabes cómo se puso anoche.
—B-Bueno... Siempre y cuándo no pase nada malo está bien... ?Supongo?
—?De verdad lo dices?—Alice estaba claramente abrumada. Aragi se encogió de hombros y se sentó en la barra.
—Venga, nosotros también podemos pasarla bien sin necesidad de embriagarnos.
—Bien... Solo no te arrepientas.—Alice desistió.
Mientras la música seguía sonando algunos seguían bailando, otros estaban sentados bebiendo de manera más relajada.
King & Ashley bailaban en un ritmo elegante, casi hipnótico.
Aria y Ryuji estaban sentados mientras se abrazaban, se daban suaves besos en las mejillas y algún que otro beso en los labios.
Por su lado Maki y Yang estaban en el centro de la posada, bailando rodeadas de los más fiesteros. El aroma del alcohol se podía sentir sobre ellas.
Maki tenía la mirada perdida y el rostro enrojecido, en una mano tenía una botella de alcohol y con la otra estaba rodeando las caderas de Yang. Por su lado Yang tenía el rostro enrojecido y una sonrisa plasmada en el, una de sus manos rodeaba la cadera de Maki mientras que con su mano libre mantenía el equilibrio, ambas bailaban cómo buenamente podían.
Tras casi una hora manteniendo ese ritmo algunos de los clientes habían subido a sus habitaciones, mientras que otros estaban sentados o inconscientes, y unos pocos estaban dormidos en el suelo con sonrisas en sus rostros.
King y Ashley estaban en la barra de bebidas riendo mientras bebían.
Aria y Ryuji pidieron una habitación separada de la de Maki y Aragi.
Maki y Yang, por su lado, aún estaban bebiendo.
—?Yang?—Sarah se acercó a ambas al ver que Yang ya casi había colapsado por tanto alcohol.
—Mira nada más quién se acercó.—dijo Maki moviéndose de manera errática.
—Si... Mira quién vino.—repitió Yang mientras miraba a Sarah con unos ojitos tiernos.
—Oye no estás bien, ven déjame llevarte a una habitación a descansar—Sarah tomó a Yang y puso uno de sus brazos por encima de sus hombros—. Se?orita camarera, ?Podría darnos una habitación?—preguntó Sarah al acercarse a Alice con Yang a cuestas.
—Claro, acompá?eme.—Alice guió a Sarah y a Yang escaleras arriba.
—Pero si estoy perfectamente bien—tarareaba Yang con un ritmo musical en su voz—. Mírame.
—Si si, ya te vi, estás perfecta. Ahora a la habitación.—replicó Sarah.
Yang se quejaba un poco pero claramente no estaba en sus cinco sentidos.
Maki se acercó tambaleándose a la barra de bebidas.
—Papá...—Maki se sentó cómo pudo.
—?Disfrutaste la fiesta?—preguntó Aragi con una sonrisa cómplice.
—Ujum.—afirmó Maki con la cabeza y una sonrisa.
—Me alegro.
—Aún falta Flare... Se perdió la fiesta.—dijo Maki cabeceando.
—Lo sé, pero no te preocupes que pronto vendrán.—Aragi acarició la cabeza de Maki.
—Jeje papá, te quiero.—Maki abrazó a su padre mientras frotaba su cabeza contra él.
—Yo también Maki, yo también...
Justo cuándo Maki se estaba por dormir alguien abrió la puerta de la posada.
—Vaya... ?Qué pasó aquí?
—?Hubo una fiesta?
—?Hum?—Maki giró la cabeza en dirección a la puerta y allí vio a Flare y a Miir, quienes habían llegado.
—Casualidad supongo.—dijo Aragi.
—?Flare!—Maki saludó a Flare desde la barra de bebidas y fue corriendo hacia ella.
—?Maki? Qué ocurr-.—preguntó Flare antes de ser embestida por Maki, ambas cayeron al suelo.
—Jejeje.—rio Maki estando con el rostro enrojecido y un fuerte olor a alcohol.
—Apestas.—dijo Miir.
—Tú cállate 'chaparrita'.—respondió Maki con un tono de voz juguetón.
—??Chaparrita!?
—?Maki estás bien?—preguntó Flare quién estaba debajo de Maki.
—Si...—Maki bebió de la botella que aún tenía en la mano.
—?De verdad estás bie-.—antes de que Flare terminara la pregunta, Maki la besó y pasó el alcohol que estaba en su boca a la boca de Flare. Con agresivos movimientos de lengua Maki dejó de besar a Flare quién se encontraba atónita.
—Jeje... Estoy perfectamente.—respondió Maki antes de caer dormida con una amplia sonrisa en su rostro.
Tanto Aragi cómo Alice y Miir no tenían palabras para lo que acababan de ver.
Los tres se acercaron a las dos chicas en el suelo con cierta duda.
—?F-Flare?—preguntó Miir mirando a Flare quién aún estaba en el suelo con una expresión de absoluta perplejidad, procesando lo que acababa de pasar.
—Te lo dije.—Alice miró a Aragi.
Flare se levantó del suelo con Maki en sus brazos.
—?Flare?—preguntó Aragi.
—La llevaré a su habitación.—dijo Flare sin mediar palabras mientras subía las escaleras.
—Creo que debería ir yo.—Aragi se levantó de su asiento.
—No te preocupes—interrumpió Miir—. Flare no le hará nada malo.
—?Segura?
—Segura. Sólo está en shock.
—Cualquiera lo estaría si alguien te hace algo cómo eso.—menciona Alice.
—Bueno... Es el primer beso de Flare.—Miir se encogió de hombros.
—Oh...—Alice y Aragi respondieron al unísono.
—Dejando eso de lado... Tengo información.—dijo Miir con una mirada inquisitiva.
Por otra parte Flare entró en la habitación de Maki y Aragi. Miró a todos lados y no vio se?al de Ryuji por ningún lado.
Con delicadeza acostó a Maki en la cama quien mantenía su rostro enrojecido y una sonrisa.
Flare contempló a Maki dormida y de pronto notó cómo su propio rostro se ponía más caliente.
Flare se tocó los labios y mirando a la dormida Maki se acercó a ella.
Estando a escasos centímetros pudo notar las bellas pesta?as de Maki, sus carnosos labios y al hacerlo recordó su reciente beso.
Una extra?a y nueva sensación recorrió su espalda, su corazón latía con fuerza y su respiración era pesada.
Aún en esa situación Flare se apartó de Maki y cuándo estuvo a punto de irse sintió cómo alguien tomaba su mano. Al girarse vio que era Maki.
—?No harás nada más?—preguntó Maki con el rostro enrojecido y una mirada cautivadora.
Flare no respondió y con lentitud se acercó nuevamente a Maki.
Al estar cerca la una de la otra ambas se miraron. El embriagador olor a alcohol que Maki emanaba y el ardiente calor que Flare sentía eran la mezcla perfecta pues antes de que cualquiera de las dos reaccionasen ya estaban besándose de nuevo.
Flare se puso sobre Maki en la cama y, con una embriagadora sensación, sacó su lengua fuera de su boca. Maki miró la lengua de Flare la cuál era tan larga que con facilidad podía llegar desde la boca de Flare hasta su pecho.
Flare agachó un poco su cabeza hasta que su larga lengua tocase el cuello de Maki, suaves suspiros salían de su boca. Maki sintió el gran ardor que la lengua de Flare tenía, era tan caliente que dolía un poco al estar en contacto con su cuello, pero ese leve dolor era excitante.
Flare se acercó aún más hasta estar cara a cara con Maki y de nuevo se besaron.
—Nunca hice algo cómo esto.—le susurró Flare al oído.
—?Primera vez con otra mujer?—preguntó Maki con cierta picardía al mismo tiempo que empezaba a morder las puntiagudas orejas de Flare con suavidad.
—N-No es eso... Es mi primera vez cómo tal.—confesó Flare con vergüenza en su voz.
Maki miró a Flare con sorpresa, al verla notó cómo su rostro estaba enrojecido tanto por la situación cómo por la vergüenza de haber confesado algo así. Lo único que hizo fue acariciar su mejilla y besarla de nuevo.
—Entonces déjame ocuparme de todo...—susurró Maki con cari?o mientras acariciaba la mejilla de Flare y comenzaba a besar su cuello.
Flare daba leves suspiros al mismo tiempo que reposaba su cuerpo sobre el de Maki. Los pechos de ambas se rosaban, Maki comenzó a acariciar las caderas de Flare mientras aún besaba con suavidad su cuello.
Poco a poco comenzó a subir sus manos hasta llegar a sus pechos, los cuales acariciaba con suavidad. Flare miraba a los ojos a Maki quién tenía una seductora expresión.
Flare se reposó sobre los muslos de Maki y se sacó el top, dejando caer sus pechos al desnudo. Los pechos de Flare eran más grandes de lo que parecían al estar escotados, algo que Maki agradeció y con una rápido movimiento llevó su boca a uno de los rosados pezones de Flare.
—Ah...—debido al repentino movimiento de Maki, Flare soltó un agudo gemido. Maki parecía tener una sonrisa satisfecha en su rostro.
Usando su lengua lamía los sensibles pezones de Flare mientras que con sus manos juntaba ambos pechos en un mismo punto.
Flare comenzó a suspirar y gemir con mayor pesadez, sus suspiros eran densos y para rematar la situación, Maki mordió ambos pezones al mismo tiempo.
Con un leve sobresalto Flare dio un lindo y agudo quejido.
Maki se apartó por un momento, al hacerlo notó que Flare la miraba con un rostro que decía "?Por qué te detienes?" Maki sonrió y se sacó su camisa seguido del sostén, recostándose de nuevo en la cama tomó el rostro de Flare con sus manos y la guio hasta sus pechos.
Flare, imitando lo que hizo Maki, comenzó a acariciarle los pechos solo para luego empezar a lamerla y morderla. Maki daba suaves suspiros mientras aún tenía sus manos sobre la cabeza de Flare.
Luego de darle peque?os mordizcos, Flare subió de nuevo para así poder besar a Maki. Durante el beso ambas cambiaron de posición y mientras lo hacían Flare rodeaba el cuello de Maki con sus brazos, abrazándola y teniendo así aún más intimidad.
Los besos pasaron a ser chupones, el cuello de Flare estaba levemente marcado con los chupetones que le había dejado. Maki comenzó a bajar poco a poco mientras seguía besando, mordiendo y chupando el cuerpo de Flare. Primero fueron sus pechos los cuales mordía con suavidad y chuponeteaba; luego fueron sus abdominales los cuáles estaban bien definidos y duros, cómo si de algún exquisito dulce fuera Maki comenzó a lamerlos con especial interés.
Flare por su lado no sabía si era algún fetiche de Maki o si se suponía que los abdominales eran una zona erógenea, pero ella por su lado no sentía nada.
Maki al darse cuenta, siguió bajando, no sin antes darle un beso de despedida a aquellos hermosos abdominales.
Al llegar a la zona pélvica Maki notó que los shorts de Flare estaban un poco húmedos. Con una pícara sonrisa empezó a sacarlo con lentitud. Al sacarle el short pudo notar que Flare, pese a no llevar sostén si llevaba ropa interior, era una tanga negra e increíblemente erótica.
Con una perversa risita Maki comenzó a lamer por encima de su tanga, al igual que su lengua la vagina de Flare era muy caliente tanto que Maki debía detener sus lamidas y lamer los muslos de Flare para enfriar su lengua, al hacerlo con tanta naturalidad Flare no se dio cuenta, al contrario, parecía disfrutarlo más de esta forma.
Finalmente Maki retiró la tanga de Flare al ver su rostro extasiado.
Con suavidad empezó a lamerle los labios, cada vez que movía su lengua Flare se contraía. Al momento de introducirla dentro, Flare tomó la cabeza de Maki de manera casi instintiva. Al levantar la mirada Maki notó que Flare estaba temblando y teniendo peque?os espasmos, con lentitud retiró su lengua.
—?Quieres dejarlo por aquí?—preguntó Maki al acostarse al lado de Flare.
—?Q-Que acaba de ocurrir?—Flare aún estaba temblando.
—Tu primer orgasmo.
—M-Mierda...—Flare parecía perder el aliento.
—Eres muy sensible.—Maki se puso a jugar con los pezones de Flare, haciendo círculos con sus dedos.
—T-Te dije que era mi primera vez.
—Sip.—Maki le dio un beso a Flare.
—Q-Quiero más...—Flare de nuevo se puso sobre Maki, quién se sorprendió al ver que tan rápido se había recuperado.
Al abrir por completo su mandíbula se podían notar las membranas en los laterales de las comisuras de la boca de Flare, similares a las de una serpiente. Al abrir la boca de par a par su lengua cayó por la gravedad y comenzó a lamer a Maki, quién se veía contenta.
...
—?Preocupado por tu hija?—preguntó Alice.
—Algo.—respondió Aragi.
—Deja de preocuparte tanto—replicó Miir quién estaba sentada en la barra, al lado de Aragi—, soy yo quién está preocupada por Flare. Esa muchacha vivió su vida sin ninguna experiencia romántica, ni se diga de la sexual.
—Ya... Tengo confianza en que no harán nada malo...
—Son dos adultas Aragi.—interrumpió Alice.
—Ya... Lo mejor será pensar en que haré ma?ana, ya tenemos el dinero para irnos.
—Cierto, tras la fiesta me olvidé de eso.—suspiró Alice.
—Ya se a dónde debemos irnos.—dijo Miir mientras bebía un vaso de alcohol blanco.
—?A dónde?
—A Certain.
—Lo que me faltaba...—se quejó Aragi.
—?Certain?—preguntó Alice— ?La Ciudad Abandonada?
—Sip—afirmó Miir—. Deberías empacar tus cosas Aragi... O mejor espera a que ellas terminen...—rio mientras Aragi daba un sorbo a su jarra de cerveza.
—?Hay algún problema con ir a Certain?—preguntó Alice.
—Certain es una Ciudad muerta, es decir que no hay ley allí y por extensión es el lugar idóneo para que se junte la peor escoria del mundo. Criminales de poca monta, bandidos, de todo...—respondió Aragi.
—Pensé que tu y Tsukihi habían acabado con todo lo que había allí.
—Y eso hicimos, Certain en sí es historia. Pero el tiempo pasa y ese lugar quizá volvió a ser el hogar del crimen.
—O quizá sigue muerto.
—O quizá sigue muerto.—repitió Aragi antes de dar otro sorbo.
—Yo iré a la habitación de Flare—dijo Miir mientras se retiraba—, ma?ana te cuento todo lo que sé. Ahora mismo estoy cansada.
—?Qué harás?—preguntó Alice luego de que Miir hubiera subido las escaleras.
—?Qué más puedo hacer? Si allí hay algo relevante eh de ir, no creo que Miir haya dicho de ir allí porque sí.
—Quiero ir contigo.
—No.
—?Por qué?—preguntó Alice con enfado.
—Tú tienes tu vida aquí.
—?De verdad empezarás con tu moralidad llegados a éste punto?
—No es moralidad. Es la verdad.
—Iré con ustedes, te guste o no.
—No deberías.
—No es si debo o no debo hacerlo, voy porque quiero. Mi decisión es ir contigo y eso no lo podrás cambiar.—respondió Alice con brusquedad antes de irse.
—Vaya... Supongo que volveré a la habitación—Aragi se detuvo un momento mientras subía las escaleras al escuchar un quejido proveniente de su habitación—. Mejor espero un rato más...—susurró para sí mismo mientras volvía a bajar las escaleras.
Fin del Capitulo 39

