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Capítulo 16

  -Ya basta... Setsuna...no la mates por favor- le rogó Kurimu asintiendo la casta?a retrocediendo hasta posicionarse a su lado notándose que la de rojizos cabellos comenzaban a expulsar lágrimas.

  -Lo siento Kurimu... quería volver a ser yo misma, créeme, no todo lo que te dije fue mentira-decía Sally entre lágrimas, pero el casta?o solo se giró sin mirarla.

  -Debo irme, presiento que Dylan y los demás están en peligro, han habido fuertes estruendos desde que estamos aquí, debo ayudar- comentaba Kurimu con sus ojos cerrados limpiándose con su antebrazo la sangre que recorría sus lagrimales.

  De repente notaron como una energía comenzó a salir del cuerpo de la muerta Sifrid, algo etéreo como el viento comenzó a formarse llamando la atención de Setsuna y Sally, ya que lo podían ver, Kurimu solamente sintió los fuertes vientos azotando en su rostro, también se hizo presente una esfera de fuego en el lugar.

  -Oh no- dijo la de cabellos rojizos notando como esos furiosos vientos y la peque?a esfera de fuego se unían y a la vez se fusionaban dando aspecto a un ser humanoide totalmente etéreo, con su cuerpo conformado de llamas potenciadas por el aire, -Los elementos se fusionaron, ???Kurimu cuidado!!!

  Le grito la chica, pero fue demasiado tarde, ese ser hecho de elementos comenzó a conformar en sus manos una esfera de fuego que lanzo contra el ciego casta?o, solo pudiéndose bloquear este con sus antebrazos, la esfera de fuego contenía vientos en su interior que de inmediato provocaron que se expandiera en una enorme explosión que golpeó de lleno a Kurimu, la moneda del casta?o fue lanzada de inmediato cayendo en el suelo con la cruz hacia arriba, Kurimu callo al suelo gritando por las quemaduras en sus brazos y el resto del cuerpo.

  -Maldito tonto, siempre puedes variar, no siempre es cara- se quejaba la de cabellos rojizos haciendo emerger raíces espinosas, pero estás fueron fácilmente rostizadas por la temperatura que desprendía ese ser, -Estamos jodidos- comento Sally nuevamente viendo como la casta?a intensificaba el aura en su pu?o y saltaba a golpear a ese ser, pero este empezó a desprender fuertes vientos que hizo que Setsuna saliera disparada hacia detrás chocando con Sally cayendo ambas al suelo.

  Ese ser etéreo comenzó a cargar bolas de fuego en sus manos comenzando a lanzarlas hacía ambas chicas potenciandolas con su aire, cerrando los ojos Sally al ver cómo estás iban a impactar en su contra, pero de inmediato noto que Kurimu estaba frente a ellas recibiendo los impactos, su moneda fue lanzada muchas veces, fallando algunas y acertando otras, pero al final el casta?o quedó con su piel quemada de gravedad y su ropa destrozada, arrodillándose este en el suelo, está acción había dejado a la de cabellos rojizos sorprendida.

  -No hay remedio, tengo que usar la segunda oportunidad- dijo el casta?o abriendo forzosamente sus ojos notándose que estos estaban enrojecidos, sus palabras dejaron sorprendidas a la par de perplejas a ambas chicas, juntando este sus manos hacia el frente.

  -?No es demasiado arriesgado?, ya has acumulado varias bolas de algodón, ?utiliza esas!, ?si pierdes tu aura moriremos!- le preguntaba Sally notándose exaltada.

  -Es un ser sin forma, no podré golpearlo además de que si lo quiero deshacer necesitó una gran potencia y el poder de las bolas de algodón está reducido cuando las consigo mediante mi última oportunidad, ya sabes la moneda, tampoco puedo usar mi dado trampa porque lo debo tirar cuando tengo el disparo diario y ese ya lo use gastando las cuatro bolas de algodón originales- le decía el casta?o y la de cabellos rojizos trago saliva, de inmediato se pudo ver cómo el aura de Kurimu creaba un enorme dado blanco con puntos negros.

  -Entonces quedamos en manos del destino, ?qué tantas posibilidades crees que tenemos de sobrevivir?- le pregunto Sally y el casta?o sonrió lanzando su dado comenzando a girar este en el aire.

  -Depende, ?te sientes con suerte?- pregunto este y el dado callo al suelo rodando pudiéndose visualizar mientras giraba y caía en dos puntos, luego uno, lo cual hizo palidecer a la de cabellos rojizos, pero tras un último giro el dado quedo con la cara de seis puntos hacia arriba abriendo esta los ojos como platos, -Seis, el máximo poder, ?genial!- comento Kurimu notándose como una aura intensa lo rodeaba alzándose hasta arriba agujereando el techo del castillo, rápidamente este apunto hacia delante con su dedo, pero luego lo retiro, -No probaré algo mejor.

  El ser etéreo que no había atacado hasta ahora noto el inmenso poder que desprendía ahora Kurimu atacando con grandes ráfagas de llamas y aire, pero el aura del casta?o desviaba los ataques y los apagaba como si se tratara de una cerilla prendida, de inmediato al lado de Kurimu, cuatro bolas de algodón aparecieron y las cuatro fueron sacrificadas, empezando a tomar forma el aura de Kurimu, moldeándose.

  -Setsuna es un prodigio, solo con el máximo poder de mi aura es que puedo darle forma a esta y hacerlo completo, esto ella lo hace como si nada, es genial- comentaba Kurimu notándose que le había dado una forma a su aura, creando un enorme dragón chino conformado de esta, era colosal con un cuerno en la frente parecido al de un unicornio y el poder que desprendía su cuerpo estaba agujereando las paredes del castillo, al ver lo que había creado Kurimu y oír su comentario, Setsuna no pudo evitar sonreír con un ligero sonrojo en sus mejillas.

  El ser compuesto de elementos comenzó a expandir su cuerpo intentando alcanzar el tama?o del enorme dragón, pero el casta?o comenzó a negar con la cabeza, de un movimiento de su brazo, el dragón espíritu lanzo una llamarada de su boca que impacto de lleno con el enorme cuerpo de ese ser, desasiéndolo por completo, desapareciendo cada rastro de él, pero también la pared del Castillo fue destruida iluminándoles a los chicos los rayos del sol que entraban por el enorme agujero, de inmediato el dragón y el aura de Kurimu en sí, desapareció fragmentandose cómo de costumbre.

  -Tonto... si no te hubieras expandido...me hubiera costado más darte... aparte que expandiste tu fuerza y a la vez te volviste más vulnerable al tener un cuerpo... tan estirado... por alguna razón... ?qué pasa?...me siento débil- comentaba Kurimu comenzando a nublarse su vista perdiendo el equilibrio cayendo al suelo, pero fue agarrado de inmediato por la casta?a quien lo puso en su espalda.

  -Sucumbió ante las heridas, sin aura ahora es más vulnerable, eso que hizo fue muy valiente, pero aun así no cambia nada- comentaba Sally observando al casta?o gru?éndole Setsuna, rápidamente está se giró y comenzó a caminar hacia el enorme agujero en el castillo, -Me voy de aquí por mi propio bien, que hayan derrotado a los elementos por separado no significa que Alkiror no este a punto de revivir, nos vemos- dijo esta nuevamente marchándose del lugar a un paso tranquilo.

  Setsuna vio al herido Kurimu sonriendo y acarició su rostro, rápidamente, con él a sus espaldas comenzó a correr a cuatro patas a gran velocidad saliendo de ese castillo, adentrándose en los bosques.

  En otro sitio de los que quedaba del castillo, dos auras estaban chocando entre sí, una azabache que desintegraba los escombros por doquier y otra azulada que elevaba estos en el aire, se pudo notar como Drac caminaba hacia Ying y de inmediato le envío un pu?etazo, varios trozos de rocas se interpusieron ante el pu?o del peli verde, pero este los destrozo todos golpeando de manera consecutiva atravesándolo todo, justo cuando su pu?o iba a impactar en contra del hombre con ojos de cristal, este alzo su mano y retuvo el movimiento de Drac dejándolo inmóvil, de inmediato con su aura envío una potencia bruta que impacto en el abdomen del peli verde haciéndolo sangrar enviándolo muchos metros lejos, destrozando el suelo los pies del peli verde mientras se deslizaba hacia atrás.

  -Nadie nunca había podido parar, mi fuerza, me temo que quizás ese tipo sea más fuerte que yo- comentaba el peli verde limpiándose con su antebrazo un hilo de sangre que le sobresalía de la boca.

  -Para tu buena suerte tú no estás solo- comento Alegrir haciendo que varios pilares de rocas emergierán del suelo estallando estos en pedazos que fueron lanzados en contra de Ying, pero este con sus habilidades telequineticas, paró en el aire cada escombro que le fue arrojado.

  De inmediato durante esa distracción Drac salto enviándole una patada giratoria, pero el de largos cabellos la esquivo como si nada, ni siquiera miro al peli verde, frustrando esto al mismo, él comenzó a enviar fuertes pu?etazos en contra de Ying, pero siempre era detenido justo cuando iba a conectar su golpe, de repente el de largos cabellos noto que la rubia se deslizaba para atacarlo por la espalda y en ese momento elevo en el aire a Drac y lo impulso contra Alegrir chocando ambos cayendo los dos al suelo.

  -Drac tal vez tú tengas el cuerpo más fuerte, pero yo tengo la mente más poderosa- le comentaba Ying elevando nuevamente al peli verde hasta donde se encontraba él, tratando de liberarse con su enorme fuerza Drac, pero no pudo, estaba totalmente inmóvil, en eso, noto que sus extremidades estaban siendo jaladas por el aura del hombre de los ojos de cristal.

  -??Qué haces?!- pregunto enojado el peli verde comenzando a sentir un gran dolor en sus manos y pies.

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  -Solo respira, no duele tanto cuando ya estás resignado- le dijo Ying y empujó su brazo con fuerza contra el aire y de inmediato, los brazos y pies de Drac fueron arrancados de cuajo haciendo gritar al peli verde de dolor, quedándose con los ojos en blanco y con la garganta rasgada de gritar, tenía un gran sangrado por las partes arrancadas, Alegrir al ver esto se puso la mano en la boca incrédula.

  -???Maldito seas!!!- grito está creando una gran concentración de rocas conformando un enorme pico de tierra, este girando de forma feroz fue arrojado contra Ying, pero este desvío su trayectoria con su poder haciendo que el ataque de Alegrir atravesara a Drac por la espalda, penetrando su piel saliendo la punta por su pecho, perforándolo por completo, mientras este totalmente inconsciente escupía sangre, -?No!, ?qué he hecho?

  -No te preocupes, ahora es tu turno- decía Ying arrojándo el cuerpo del peli verde contra el suelo elevando en el aire a Alegrir está vez, de inmediato comenzó con ejercer fuerza en ella, notando esta que su cintura se estiraba, -Tienes la cabeza de una serpiente en la punta de tu cola, que pasara si las separo- comentaba este de nuevo partiendo en dos a la rubia haciéndole gritar del dolor, quedando inconsciente al poco tiempo, después arrojo ambos trozos al suelo.

  Justo cuando el hombre de los ojos de cristal estaba a punto de marcharse noto que la parte inferior de la chica se agitaba, de inmediato vio a la serpiente de la cola deslizarse y quejarse, a su alrededor la tierra y las rocas comenzaron a rodearla empezando a conformar un ser colosal, creándose una enorme serpiente echa de piedra, con ojos rojizos, el de largos cabellos la miro riendo.

  -Vaya, esperaba que el elemento de la tierra tuviera más originalidad...- comentaba este, pero de inmediato la enorme serpiente le envío un golpe con su cola de piedra, este la retuvo con su aura, pero varias piedras se desprendieron del cuerpo de la serpiente golpeando la cabeza de Ying, por ese instante su muro de telequinesis falló y fue golpeado de lleno por la cola de ese reptil, cayendo al suelo, -Es fuerte, a veces la naturaleza te sorprende- comentaba exhalando de manera cansada el hombre de los ojos de cristal, mientras se levantaba después del impacto, tenía un gran sangrado en su frente.

  En ese momento la enorme serpiente se lanzó a asestarle una mordida y el de largos cabellos alzo sus manos rodeando todo el lugar con sus poderes psíquicos, los cuales comenzaron a arrancarle trozos de tierra y piedras al cuerpo de la serpiente hasta que en un enorme esfuerzo Ying la destruyo por completo separando cada trozo de material que la conformaba, apoyándose este en sus rodillas mientras respiraba de manera entrecortada.

  -Desde que llegue al castillo todas estas peleas me han agotado, ya pasaron factura...- comentaba este, pero de inmediata en su espalda sintió un gran dolor, un chorro de sangre salió de su espalda teniendo grandes cortes en este, el causante, un licántropo lleno de heridas que se había acercado por detrás, el de largos cabellos callo al suelo sin poder moverse y con un semblante que reflejaba un odio inmenso, -???Dylan!!!- exclamó este notándose como no tenía fuerzas para activar sus habilidades, en eso la bestia azabache se acercó alzando su mano preparando su zarpa para acabar con la vida del hombre de los ojos de cristal, en eso el corazón de este comenzó a latir sin parar, sudando en gran medida su rostro, -Esto no puede acabar así, es imposible, no yo...- repetía este notándose como Dylan bajaba su garra para acabar con Ying, pero de inmediato un pu?o que sonaba metálico choco contra la barbilla del hombre lobo mandándolo a volar hacia detrás quedando inconsciente.

  -Que penosa situación- comento una chica de cabellos rojizos junto a quien había lanzado el pu?etazo, que no era otro que un hombre echo completamente de oro.

  -Sally, Matt, mis compa?eros fieles, que gusto verlos, Sally, el hecho que estés aquí, significa que me acompa?aras en mi viaje- comentaba el hombre de los ojos de cristal mientras era cargado en los brazos de Matt.

  -Si Ying, creo que lo mejor que puedo hacer con mi vida, es acompa?arte, después de todo, tenemos las mismas metas- le contestó está y el de largos cabellos sonrió comenzando estos a alejarse de la escena.

  En ese mismo sitio, donde residía el cuerpo desmembrado y destrozado de Drac, se pudo notar como los ojos de este se abrían levemente, notándose que ahora portaban un brillo dorado, de inmediato el peli verde esbozó una sonrisa dentuda.

  Por los bosques de ese lugar, caminaba un enorme coloso, sus pasos inundaban y a la vez que dejaban congelada la zona, destrozando miles de árboles y llevándose la vida de múltiples bestias del bosque, en eso entre las nubes se pueden ver varias sombras volando, eran dragones, dragones con aspecto de aves y plumajes negros, todos eran de enormes tama?os, pero había uno en especial que era gigante, sobre su lomo, volaban tanto Ame como Nolan.

  -Muchas gracias, por acompa?arnos, se?or de los dragones, su poder será muy útil, contra lo que sea esa cosa, cuando vi que erais criaturas inteligentes di por perdido las posibilidades de ayudar a mis amigos- comentaba el rubio recordando cuando estaba en el nido de dragones y nada más acercarse al máximo dragón este le hablo dejándolo perplejo.

  -Decidimos que nos controlarás para salvar este mundo, por ningún precio, debe revivir Alkiror, antes era el más poderoso de todos los cinco destructores, ahora sí revive, con tantos a?os de reposo, será invencible- comentaba el dragón que parecía un cuervo asintiendo el rubio.

  -Allí está tu objetivo, Ame, guía a los dragones, que destruyan esa cosa- le dijo Nolan al rubio se?alando al coloso de agua.

  -?Ataquen poderosos dragones!, ?destruyéndolo con el poder de su fuego!- exclamó Ame notándose como les salía un ojo de fuego flotante en la frente a cada dragón, en eso sus ojos blancos comenzaron a brillar además de rugir estos en gran medida.

  Los dragones empezaron a volar hacia el coloso lanzándoles sus feroces alientos de fuego evaporando el agua que lo conformaban, este gigante, abrió su boca y envío un potente chorro de agua que golpeó a varios dragones arrojándolos al suelo, estos con sus plumas mojadas no podía volar, pero eso era lo de menos, el agua que los empapaba comenzó a enfriarse, congelándose, formándose hielo a su alrededor que los apresaba, el ataque continúo y el coloso de un gran golpe tumbó varios de los dragones al suelo, el máximo dragón avanzo enviándole una potente llamarada que cargo en su boca, pero atravesó el cuerpo del ser de agua, ya que se había cambiado de estado de agregación, volviéndose vapor puro para luego retomar su forma de hielo lanzando múltiples picos contra los dragones comenzando a apu?alarlos cayendo muchos al suelo de nuevo.

  -Maldición, es muy poderoso- comentaba el rubio y noto que el dragón en el que estaba montado comenzó a aletear sus alas avanzando hacia él ser dé agua lanzándole múltiples bolas de fuego que cargaba en su boca.

  -Le ense?aremos que cantidad es mejor que calidad- dijo este dragón haciendo sonreír al rubio, de inmediato este dragón siguió con su ataque, pero noto que el coloso alzo su mano volviendose vapor que cegó por un instante los ojos del de plumas negras, para después volverlo hielo y enviar múltiples picos que chocaron contra este haciéndolo sangrar en gran medida cayendo al suelo.

  -?Oh no!, ?estás bien se?or dragón?- preguntaba el rubio viendo como aquel gigantesco dragón tenía perforado el pecho y tenía una gran hemorragia.

  -Ame por favor, haz que nuestra fuerza aumente, sé que puedes hacerlo, debemos terminar con esto- le decía el dragón y el rubio soltó unas pocas lágrimas de sus ojos negando con la cabeza.

  -No puedo, si lo hago, todos se quemarán vivos, además de que toda tu familia y especie se extinguirá, Nolan me dijo que eran los últimos- le contesto el rubio y el dragón se rio a carcajadas mientras aún vomitaba sangre.

  -Ame, si no ganamos igualmente moriremos, todos moriremos, tenemos que evitar que renazca, los elementos no deben unirse- le decía el dragón haciendo que el rubio dudará por un segundo, -Por favor- le suplico este nuevamente secándose las lágrimas Ame.

  El rubio camino y levanto sus manos, en eso sus ojos empezaron a desprender un brillo anaranjado, como si estuvieran en llamas, de inmediato el hielo que retenía a varios dragones se derritió, estos se alzaron en vuelo nuevamente, con sus plumas negras recubiertas de flamas, sus cuerpos estaban ardiendo, el máximo dragón también se levantó y voló junto a sus compa?eros a atacar al coloso.

  -Vayan, dragones, salven su mundo- les ordenó Ame con una expresión seria, notando como todos le enviaban sus llamaradas carmesís en contra del ser de agua haciéndolo gritar de dolor.

  La llamarada de todos los dragones no tenía fin, el fuego era tan ardiente que todo el hielo que ese coloso intentaba formar se derretía, muchos dragones comenzaron a caer al suelo calcinados y muertos, pero ninguno paró de lanzar sus feroces alientos, notándose como el cuerpo de agua de ese ser se evaporaba, perdiendo tama?o, encogiéndose, al final todos los dragones cayeron muertos, exceptuando al máximo dragón, pero este al final cedió al dolor y su llama se apagó, terminando por desintegrarse en el aire, en el suelo quedó una peque?a esfera de agua que se arrastraban, pero de inmediato se encontró con el rubio que empu?aba una de sus lanzas.

  -A dónde crees que vas, no vas a escapar, no después de sus sacrificios- le decía Ame notándose su rostro ensombrecido, prendiendo la punta de su lanza en llamas, de inmediato se preparó para eliminar a lo que quedaba del elemento, pero unos cortes aparecieron en su pecho haciéndole una gran hemorragia.

  -No puede ser, el viento, los elementos, se han reunido- comento Nolan notando como el viento le hacía múltiples cortes al cuerpo del rubio, de inmediato detrás del hombre que portaba el hacha una enorme roca estaba rodando cuesta abajo esquivándola este por poco.

  El viento penetró dentro de la esfera de agua expandiéndola, de inmediato esa agua absorbió la roca, y una llama apareció flotando en el aire dejando perplejos tanto a Nolan como a Ame.

  -???Por nada del mundo, dejes que se fusionen!!!- grito desesperado el del bigote, lanzando el rubio una de sus picas recubiertas de fuego carmesí, intentando detener la fusión, pero al chocar su ataque la lanza fue quebrada hasta hacerse a?icos y de inmediato, cuando los cuatro elementos estuvieron unidos, empezaron a moldear el cuerpo de algo, o alguien, dándole forma humana, de inmediato está fusión provoco una explosión que golpeó de lleno tanto a Ame como a Nolan.

  En el bosque todo se comenzó a incendiar, debido a esa explosión, tanto Ame, como Nolan estaban en el suelo sin moverse y llenos de quemaduras por ese ataque y en ese momento, detrás del el humo se pudo notar como alguien caminaba tranquilamente, este se tocaba el cuerpo y exhalaba tranquilo.

  -?Cuánto tiempo ha sido?, no lo recuerdo, pero se siente bien estar de vuelta, me siento, muy fuerte, supongo que debo dormir así más seguido- comento está persona notándose que su voz sonaba dulce y tranquila.

  Este era un hombre alto, de constitución tonificada y remarcada, este estaba semi desnudo, solo vistiendo unas haraposas ropas tribales, su piel era blanca como la nieve y estaba marcada por múltiples tatuajes, de símbolos antiguos y en una lengua extinta, estos tatuajes eran de color azul, tenía además un largo cabello color plateado, recogido en una coleta, sus ojos eran del mismo color de su pelo y sus labios tenían un tono pálido.

  -Bueno ahora que estoy de vuelta, es hora de rehacer este penoso paisaje a mi imagen- comento este mientras sonreía ligeramente y todo a su alrededor comenzó a temblar, provocándose un enorme terremoto.

  Continuará...

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