home

search

El poder del conocimiento

  De las ciento veinte habilidades disponibles, la mayoría eran decepcionantes.

  Algunas mejoraban ligeramente los reflejos.

  Otras aumentaban la percepción de objetos en movimiento.

  Nada que justificara el riesgo que estaba asumiendo.

  Entonces vi una.

  Y entendí de inmediato por qué me estaba rompiendo cada vez que forzaba mi cuerpo.

  —Me falta conocimiento —admití—.

  Sé de materiales, de estructuras, de energía…

  pero del cuerpo humano solo sé lo suficiente para cometer locuras.

  El recuerdo del combate, la sangre supersaturada y el dolor regresó con violencia.

  Mi respiración se desordenó.

  Cerré los ojos.

  —Estoy calmado… enfocado… —repetí hasta que el temblor cedió.

  Volví a mirar la habilidad.

  Biología interna.

  No se trataba de fuerza ni velocidad.

  Era comprensión total.

  Cada acción corporal —levantar un brazo, correr, golpear— implicaba miles de procesos paralelos: impulsos eléctricos, reacciones químicas, tensiones musculares, ajustes metabólicos.

  La habilidad prometía entenderlos… y modificarlos conscientemente.

  —Esto ataca el problema de raíz —reflexioné—.

  Con Mente serena, podría potenciarla y cubrir sus puntos débiles.

  Recordé las palabras del profesor Huxtle: los umbrales singulares podían reconfigurar temporalmente su función para apoyar otras habilidades.

  —Pero si sigo usando demasiadas habilidades a la vez… la saturación me matará.

  The author's narrative has been misappropriated; report any instances of this story on Amazon.

  Me quedé en silencio.

  Entonces una idea surgió.

  —Alpha, ?existen registros de resonancias logradas fuera de las familias?

  —Existe un único caso disponible para su nivel de autorización.

  ?Desea consultarlo?

  —Simplifica los eventos clave.

  —Adam Velghar. Trabajador de limpieza urbana.

  Utilizó dos habilidades de forma continua durante un a?o.

  Accidentalmente sincronizó sus asimilaciones y logró una resonancia funcional.

  —De los datos disponibles se desprenden tres condiciones necesarias:

  Una necesidad real que fuerce el cambio.

  Uso continuo y estable de las habilidades.

  Hallar una frecuencia compatible entre asimilaciones.

  La respuesta fue clara.

  —No necesito una resonancia ahora —concluí—.

  Necesito un pilar.

  —Alpha, confirma la adquisición de Biología interna.

  —Confirmando adjudicación Urexian…

  Habilidad adquirida.

  Quince minutos después, el manual llegó.

  Lo sostuve con manos tensas.

  —Exactamente lo que esperaba —susurré—.

  Esto será uno de los cimientos de mi fuerza.

  Aprenderla tomó dos horas.

  Nada explotó.

  Nada dolió.

  Activé Mente serena.

  —Sin efectos inmediatos… bien.

  Dirigí mi atención al movimiento del brazo, combinando cadencia interna y biología interna.

  Y entonces ocurrió.

  No vi el cuerpo.

  Lo entendí.

  Ritmos celulares.

  Flujos químicos.

  Tensiones invisibles.

  Qué faltaba… cómo faltaba… y cómo corregirlo.

  —Puedo optimizar completamente el cuerpo, tomará treinta y seis horas —calculé.

  No tenía ese tiempo.

  Tomé diez cápsulas militares básicas y las mastiqué sin agua.

  —Tengo una sola oportunidad.

  Guié selectivamente la digestión.

  Priorización molecular.

  Absorción dirigida.

  La sangre se saturó.

  

  Refuerzos inmediatos:

  vasos, corazón, flexibilidad estructural.

  El mareo desapareció.

  Una sensación fría recorrió mi cuerpo.

  —Funciona… pero el costo es absurdo.

  El rendimiento corporal se disparó, pero el consumo era brutal.

  —Esto no es una resonancia —analicé—.

  Se parece más a un umbral singular en gestación.

  Revisé el sistema integral.

  —Sistema integral – Monitoreo específico.

  Estado: Debilitado (temporal)

  Energía física: 45% (+25%)

  Energía mental: 20% (+5%)

  Integridad ósea: 96% (+2%)

  Integridad muscular: 98% (+6%)

  Integridad neuronal: 99% (+2%)

  Energía astral: 2/30

  Saturación: 75.3%

  —El consumo bajó… pero la saturación se disparó.

  Me dejé caer sobre la cama.

  —Cinco horas —murmuré—.

  Cinco horas y sabré si esto fue genial… o suicida.

  Sin que yo lo supiera, lejos de allí…

  —Reportando al comandante Uhlan.

  Elion Vexar es el único estudiante que superó la prueba de sensibilidad mental.

  Ha adquirido Biología interna.

  —Esa habilidad no es para soldados comunes —dijo Uhlan—Es para quienes van a liderar.

  —Continúen monitoreándolo. Este muchacho… podría ser interesante. —terminó el comandante con una sonrisa parecida a una mueca deforme.

Recommended Popular Novels