Estoy en el ba?o con los ojos cerrados, respirando lenta y profundamente mientras mantengo mi concentración y veo como las motas de Qi de agua y yin flotan dentro de mi esfera de influencia, danzando como diminutas luciérnagas pero sin poder interactuar con ellas. Mientras tanto, con cinco de mis manos mentales sostengo motas de Qi neutral en una tarea que ahora me resulta tan natural como respirar, mientras con la sexta mano atraigo las motas de Qi hacia mí cuerpo según van entrando en mi esfera de influencia.
Mientras espero a que aparezcan más motas, mi mente empieza a divagar y empiezo a pensar en cómo últimamente mis días se han vuelto tediosos, atrapada en el palacio por orden de mi madre debido al flujo constante de nuevas personas en la ciudad debido al todo el tema con la apertura del Fragmento Celestial de las Arenas. He pasado tanto tiempo encerrada que ya casi he terminado todos los libros que compré hace dos meses en el Pabellón de la Perla Dorada. Y, para rematar mi situación, con mi nueva memoria releer mis viejos libros ha perdido toda su gracia, ya que al empezar a leerlos cada palabra y cada página se reproducen en mi mente con una precisión aterradora.
Me esfuerzo por apartar esos pensamientos y centrarme en mi cultivo, una tarea en la que sujetar las motas de Qi se ha vuelto tan fácil que ya es una tarea tan sencilla como respirar, pero a pesar de eso, formar una séptima mano mental sigue siendo un desafío que me esquiva.
Lo he intentado varias veces y, aunque ya no termino con los intensos dolores de cabeza que sufría al principio, la séptima mano simplemente se resiste a tomar forma. He considerado pedir ayuda a mi madre, o incluso a Lianhua, pero debido a las respuestas que suelen dar cuando les pregunto, sumadas a la expresión de asombro de mi padre cuando le conté que podía sostener cinco motas de Qi, me hacen pensar que lo que hago no es precisamente normal. Y para que no puedan contestarme y en consecuencia solo preocuparlas aún más, es mejor no preguntarles desde el principio.
Mientras reflexiono, algo inesperado ocurre. Al absorber una mota de Qi siento una descarga que recorre todo mi cuerpo, como si alguien hubiera colocado electrodos en cada rincón de este y estuviera aplicando una corriente eléctrica, mientras que al mismo tiempo, alguien me estuviera dando un masaje profundo y sincronizado que relajara todos mis músculos a la vez. Y lo más extra?o es que, de la nada, surge en mi mente una información que me hace comprender que he terminado de templar los músculos, y si continúo cultivando, el siguiente paso será templar los huesos y los tendones.
Paro inmediatamente y suelto todas las motas de Qi que sostenía mientras me doy cuenta de que esto es a lo que se refería Lianhua cuando le pregunte sobre como uno se daba cuenta de que había terminado de templar una parte de su cuerpo.
Respiro profundamente mientras dejo que la extra?a sensación se disipe, pero al hacerlo noto algo diferente y tras un momento de observación me doy cuenta de que mi esfera de influencia se ha expandido, alcanzando ahora algo más de metro y medio de radio. La sorpresa de ese hecho me invade y una idea comienza a formarse en mi mente.
Vuelvo a concentrarme y empiezo a recoger motas de Qi nuevamente según van entrando en mi nueva esfera de influencia hasta que tengo las seis, y tras ver como una séptima mota entra lentamente en mi esfera, con determinación intento agarrarla. Y para mi asombro consigo formarla sin esfuerzo y agarro la mota de Qi.
Emocionada por este progreso, decido probar un poco más y espero a que una octava mota aparezca. Cuando lo hace, intento sujetarla, pero un dolor familiar en mi mente me detiene, por lo que, resignada, dejo de intentarlo y suelto todas las motas. Y aunque ahora estoy casi segura de que la cantidad de motas que puedo agarras está limitada de alguna manera por mi cultivo, para confirmar eso tendré que hacer más pruebas, pero por hoy creo que ya he conseguido suficiente.
Abro los ojos lentamente para observar la ya familiar escena del cuarto de ba?o. La sensación de triunfo que todavía tengo se mezcla con la incomodidad al notar que mi piel está cubierta por una capa gruesa de impurezas. Sólo en mi primer templado, el de la piel, recuerdo haber expulsado más. Pero por ahora solo me queda esperar a que vuelva Lianhua, pero al ver que la tina de agua ya está llena, no creo que tarde mucho
Pero mientras espero un impulso se apodera de mí y, aunque no quiero darme esperanzas, me digo que al menos tengo que intentarlo. Me centro en mis piernas y, concentrándome todo lo que puedo intento que se muevan, o al menos, que se mueva aunque solo sea un dedo de mis pies, pero por mucho que lo intento no consigo nada, lo cual, y a pesar de que ya me imaginaba que era lo que iba a pasar, no deja de dame una sensación de decepción.
El sonido de la puerta abriéndose me saca de mis pensamientos y levanto la vista para ver a Lianhua entrando al ba?o justo a tiempo para ver como su expresión pasa de neutral a una mezcla de sorpresa y asombro al notar mi estado.
Lianhua parpadea un par de veces antes de recuperar su compostura y me dedica una peque?a sonrisa mientras me dice "Felicidades, Zhāohuán Wen, por terminar de templar los músculos. Pero por ahora espere aquí un momento, que vuelvo enseguida."
Antes de que pueda decir algo más, Lianhua sale del ba?o cerrando la puerta tras ella. No pasan ni dos minutos antes de que regrese y me dice mientras comienza a desvestirse, dejando su ropa cuidadosamente doblada en un rincón "Lo siento por la demora."
"?Sabías que había terminado de templar los músculos por la cantidad de impurezas?" Le pregunto mientras la observo quitarse la última prenda.
"Sí, es un signo evidente. Aunque cada persona es diferente, siempre hay muchas impurezas en las primeras etapas de templado", responde mientras se acerca a mí ya completamente desnuda. Sin dudarlo, me toma en brazos manchándose con las impurezas que recubren mi cuerpo y me mete con cuidado en la tina.
Lianhua entra tras de mí sin mostrar la más mínima incomodidad y comienza a limpiarme con paciencia mientras continúa limpiándome "Las tres primeras etapas son las más sucias. En las dos últimas, las impurezas suelen ser mucho menores."
Aprovechando el momento, decido plantear algo que llevaba tiempo pensando "Lianhua, mi madre me dijo que ya no hace falta que haga los ejercicios de piernas tras terminar el templado de los músculos, pero me gustaría seguir haciéndolos durante un tiempo. Tal vez con eso pueda ganar algo de masa muscular."
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Lianhua me dedica una mirada seria antes de sonreír ligeramente y decirme "Si eso es lo que desea, estaré encantada de ayudarla."
Mientras sigue limpiándome, alguien llama a la puerta y la voz de una doncella se escucha desde el otro lado “Fei Yi Lianhua, hemos traído la tina que solicitó."
"Entren", responde Lianhua sin dejar de lavarme.
La puerta se abre y una doncella aparece seguida de dos Nei Wei que cargan una tina llena de agua. Veo cómo las Nei Wei procuran no mirarnos mientras colocan la tina en el suelo. Tras dejarla en el suelo salen rápidamente del ba?o y la doncella cierra la puerta tras ellos con un movimiento rápido.
"?Pediste otra tina?", pregunto, mirando a Lianhua con curiosidad.
"Sí", responde mientras indica la tina en la que estamos. "Con una sola no iba a ser suficiente."
Miro el estado del agua y no puedo evitar darle la razón. Tras unos minutos más de limpieza, Lianhua parece satisfecha con el progreso y se pone de pie, saliendo de la tina. Me toma con cuidado y me saca del agua sucia para meterme en la otra tina a continuación.
Según Lianhua me mete en la nueva tina, no puedo evitar un jadeo de sorpresa al notar que el agua esta fría.
Lianhua, como si no sintiera nada, entra tras de mí y comienza a lavarme nuevamente. Viéndola tan tranquila, decido resolver el misterio que llevaba rondándome desde el suceso con mi padre "Lianhua ?No te afecta el frío?"
"Cuando uno avanza en el cultivo, ciertas etapas aumentan la resistencia a las variaciones de temperatura siempre y cuando no sean demasiado extremas", me explica mientras termina de limpiarme con el agua limpia.
"?Esas etapas son las aperturas de puertas que estas realizando?", pregunto, recordando el desayuno en el que nos dijo que había abierto su cuarta puerta.
"Sí, pero debería dejar de preguntarme", responde con un tono ligeramente divertido. "Sabe que a Guifei Xiang no le gusta que le cuente cosas sobre el cultivo."
"?A veces parece que trabajas más para mi madre que para mí!", protesto refunfu?ando tras escuchar su contestación.
"Técnicamente, aunque soy su Fei Yi, hasta que tenga su ceremonia de mayoría de edad a los catorce a?os, estoy supervisada por Guifei Xiang ", contesta con una calma que me irrita un poco.
"?Qué injusto es todo esto!", murmuro entre dientes mientras Lianhua termina de lavarme.
Cuando finalmente está satisfecha, sale de la tina y me saca a mí también. Nos seca rápidamente antes de vestirnos, tras lo cual Lianhua me acomoda en mi silla y comienza a empujarla hacia la salida del ba?o.
"Avise a Guifei Xiang de que llegaríamos tarde a desayunar, así que probablemente aún estén esperándonos", me dice con una leve sonrisa.
Lianhua empuja mi silla a través de la puerta del comedor y al entrar veo a mi madre, Lingxi y Xia ya sentadas en sus lugares habituales. Mi madre levanta la mirada para mirarme al entrar y sonríe ligeramente.
"Felicidades por completar el templado de los músculos, Wen”, me dice con una voz tranquila pero cargada de orgullo.
"?Felicidades, Wen!" exclama Xia con entusiasmo.
Una risa suave escapa de mis labios, pero antes de que pueda responderle, Lianhua me acomoda en la mesa mientras coloca la silla en su lugar mientras le digo a Xia "Gracias.”
Antes de que pueda seguir la conversación, Xia agarra uno de los bollos de la mesa con ambas manos y exclama emocionada "?Y lo mejor que podemos hacer es celebrarlo comiendo!”
No puedo evitar reírme ante el entusiasmo de la peque?a glotona y, al igual que el resto, empiezo a comer.
Mientras tomo un sorbo de té, mi madre rompe el silencio "Wen, quería hablar contigo sobre algo. El gobernador está organizando un torneo de artes marciales para conceder los huecos de entrada al Fragmento Celestial. Tenemos que ir al menos a la inauguración y a la final, pero quería saber si también quieres ir el resto de los días.”
La miro con incredulidad y, dejando mi taza a un lado, le pregunto "?Por qué hay un torneo para eso? ?No puede entrar al Fragmento todo el que quiera?"
El rostro de mi madre se endurece ligeramente mientras me mira con una ceja arqueada y me dice "?Cuándo fuiste a preguntar sobre el Fragmento a mis espaldas y sin pedir permiso no te dijeron nada sobre el tema?"
Su tono me pone a la defensiva, pero mantengo mi compostura y le devuelvo la mirada mientras le contesto "Entre todas las cosas que me dijeron, madre, no mencionaron nada sobre un torneo ni un límite de personas."
Ella suspira mientras deja su taza de té sobre la mesa con un movimiento controlado y me dice "Escucha, el Fragmento Celestial tiene una limitación, solo pueden entrar 5,000 personas. Una vez alcanzada esa cantidad, cualquiera que intente cruzar la entrada simplemente no puede hacerlo."
Mis ojos se agrandan al escuchar eso, pero antes de que pueda decir algo, mi madre continúa con su explicación "De esas 5,000 plazas, 100 están reservadas para la familia imperial, y 900 son distribuidas entre el gobernador y las familias más importantes de la región."
En ese momento, noto cómo la mano de Xia se detiene justo antes de tomar otro bollo. Por un instante, su expresión refleja una ligera tristeza, aunque finalmente lo toma y lo come en silencio.
Internamente me quejo de la falta de tacto de mi madre frente a Xia, pero no digo nada y mi madre, tras tomar otro sorbo de té, me mira directamente y me dice "Y antes de que se te ocurra preguntar, no, no puedes usar las plazas de la familia imperial. Eres demasiado joven y con tu condición sería demasiado arriesgado, incluso con escolta."
Chasqueo la lengua con decepción, sabiendo que mi madre me conoce demasiado bien.
"Para las plazas restantes, hay que escoger a la gente que puede entrar", me sigue diciendo mi madre. "Al principio simplemente se cobraba una entrada, pero un antiguo gobernador tuvo la idea de organizar un torneo y cobrar por participar, ganara o no ganara el participante una plaza. Fue tan exitoso que todos los gobernadores posteriores han seguido su ejemplo, ya que es una forma eficaz de llenar las arcas de la ciudad."
"Entonces, si necesitan un torneo para escoger a 4,000 personas, ?cuántas se presentan al torneo?" pregunto con curiosidad.
"Según me dijo gobernador para presumir, en la última apertura se registraron más de 20,000 participantes", me responde mi madre con una peque?a sonrisa irónica.
Mis ojos se abren de par en par mientras le digo "?Más de 20,000! No me extra?a que cobren por participar, con esa cantidad de gente es al menos cinco veces más rentable que cobrar simplemente por una entrada."
Mi madre asiente ligeramente, pero luego me mira con seriedad y vuelve a preguntarme "pero volviendo a mi pregunta original, quiero saber si planeas asistir al resto del torneo además de la inauguración y la final."
"No, no me interesa ver a un montón de personas peleando," respondo con sinceridad mientras tomo otro sorbo de té.
"De acuerdo", dice mi madre con calma. "Se lo haré saber al gobernador. El torneo comienza en cinco días y durará aproximadamente dos meses."
Tras escuchar eso, no puedo evitar alabar internamente al gobernador que ideó el torneo. No solo les hace ganar dinero con las inscripciones, sino que además tiene a miles de personas gastando en la ciudad durante dos meses, generando impuestos con todo ese volumen de gastos. Pero regreso rápidamente a la conversación y pregunto a mi madre "?Qué se espera que haga en la ceremonia de inauguración? Está tan cerca que me preocupa no estar preparada."
"No tienes que preocuparte “, me dice mi madre con una sonrisa tranquilizadora. "Solo tienes que estar presente. Yo me encargaré de todo lo demás."
Sus palabras me alivian y le digo con una inclinación de cabeza "Gracias, madre."
El resto del desayuno transcurre en relativa tranquilidad. Cuando terminamos, mi madre y Lingxi se levantan para salir del comedor.
"Lianhua, llévame a la zona de entrenamiento de las Nei Wei", le digo una vez que han salido de la habitación.
Lianhua arquea una ceja con curiosidad, pero no dice nada mientras empuja mi silla hacia el pasillo. Tengo pruebas que hacer para ver cuánto ha cambiado realmente mi cuerpo.

